Público
Público

Telecinco recrea el 11-M con las víctimas divididas

La serie muestra la preparación del atentado a partir de los hechos probados en el juicio

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Telecinco emite mañana, a partir de las 22.00 horas, la primera parte de 11-M, una miniserie de dos episodios que recrea los atentados terroristas cometidos por una célula islamista en cuatro trenes en Madrid, el 11 de marzo de 2004. Fue el peor atentado terrorista de la historia de Europa: 191 muertos y 1.858 heridos.

Pero que nadie espere encontrarse con escenas violentas, vísceras ni cuerpos mutilados. 'Las asociaciones de víctimas consideran que el producto es muy respetuoso con lo que sucedió aquel desdichado día', adelanta el director general de Contenidos de Mediaset España, Manuel Villanueva. La serie deja claro desde el principio que 'está basada exclusivamente' en los hechos probados por la sentencia de la Audiencia Nacional y el fallo del Tribunal Supremo. 'Los telespectadores van a ver sólo los hechos probados en el juicio celebrado por los atentados, lo que quedó recogido en el sumario. Por lo tanto no habrá ni cadáveres ni sangre', recalca Villanueva. El directivo ataja así los 'rumores' sobre un posible 'espectáculo morboso' que han circulado desde que Telecinco anunció su emisión. 'El deber de una cadena de televisión, de un grupo editorial, es justamente tener el valor y la valentía de enfrentarse a estos hechos', sostiene.

La TV 'movie' no muestra imágenes de cadáveres, morbo ni sangre

Las asociaciones de víctimas ya han visto el telefilme. 'Les ha parecido bien', dice Villanueva. La presidenta de la Asociación 11-M Afectados del Terrorismo, Pilar Manjón, lo confirma: 'Merece la pena el trabajo que han hecho. Es una serie muy dura y muy buena. No se ve sangre ni imágenes que puedan hacer daño, y refleja la realidad'. Por ese motivo, Manjón anima a la audiencia a ver los dos episodios de 11-M para 'que se entere y sepa qué pasó aquel día'. 'Los hechos que ocurrieron quedaron plasmados en una sentencia judicial. La serie desmonta a todos aquellos que defienden la teoría de la conspiración, porque está basada en los hechos probados por los jueces', insiste.

Desde la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M, también agradecen la 'sensibilidad' de la TV movie. 'Nos tranquilizó mucho que no hubiera imágenes escabrosas', admite su portavoz, Íñigo Molero. No obstante, considera que 'la serie simplifica algo tan complejo como el 11-M'. Este grupo de víctimas insiste en que el fallo del Tribunal Supremo dejó flecos pendientes que la miniserie no recoge, y cree que en el guión de 11-M 'hay falsedades'.

Por su parte, la presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Ángeles Pedraza, opina que 'no era necesario hacer una serie como esta'. 'No ayuda para nada a las víctimas porque recuerda lo que ocurrió aquel día, y eso es algo que duele', concluye.

El telefilme 'no cuestiona' el fallo judicial 'ni busca lagunas jurídicas'

Carlos López, productor ejecutivo y guionista de 11-M, defiende la necesidad de emitir este telefilme. 'Sé que para muchos puede resultar doloroso recordar aquella jornada. Pero también he comprobado que para muchas de las víctimas y de sus familiares es mucho más doloroso que los olvidemos, que permitamos que mentiras que a diario se escuchan sobre los atentados vayan sepultando lo que la investigación judicial ha conseguido demostrar', opina. 'Mucha gente, todavía hoy, dice que le gustaría saber lo que pasó', añade.

A lo largo de tres horas, la TV movie reconstruye los hechos que culminaron en el terrible atentado terrorista que sacudió España hace más de siete años. Producida por Plural Entertainment (Ángel o demonio), la ficción arranca el 3 de abril de 2004, cuando los siete islamistas buscados por la Policía como artífices de los atentados se inmolan en un piso de Leganés (Madrid). La explosión, que provocó la muerte de un GEO y de los terroristas, da paso a un flashback que traslada al espectador hasta julio de 2003, ocho meses antes del atentado.

La miniserie presenta a los principales protagonistas que participaron en la trama criminal, y muestra la minuciosa preparación de la masacre. Así, aparecen Sarhane Ben Abdelmajid Fakhet, El Tunecino, supuesto jefe del comando (interpretado por el actor Kaabil S. Ettaouil); Jamal Ahmi-dan, El Chino, un fanático isla-mista oculto bajo la apariencia de un delincuente común al que da vida el actor Abdelatif Hwidar; el miembro del comando Alekema Lamari Yasin (Younes Bachir); el delincuente marroquí Rachid Aglif, El Conejo (Saad Taiser); el exminero asturiano Emilio Suárez Trashorras (Zoe Berriatúa), un hombre que vive del trapicheo y que suministra los explosivos a la célula terrorista a cambio de hachís, y el confidente Rafa Zouhier (Paco Manzanedo), quien pone en contacto al grupo yihadista con Suárez Trashorras.

El equipo de guionistas leyó 'una cantidad de información abrumadora'

La TV movie también sitúa al espectador en los lugares donde se gestaron los atentados como Mina Conchita donde se extrajo la Goma 2-ECO, la finca de Morata de Tajuña empleada como base de operaciones de los terroristas, la mezquita de la M-30 o el locutorio de Lavapiés donde compraron los móviles usados para detonar las bombas.

El equipo de guionistas leyó 'una cantidad de información abrumadora', recuerda López: no sólo las sentencias judiciales, sino también el sumario, los escritos de la Fiscalía, los recursos y las transcripciones de la vista oral. E insiste en la idea: 'No se trataba de poner en cuestión la sentencia ni de encontrar lagunas jurídicas, sino de poner en pie ese relato con el mayor rigor posible'.

Entre otros asuntos, la miniserie muestra cómo contactaron los distintos miembros de la célula terrorista, cómo consiguieron el explosivo, su organización para llevar a cabo el atentado y cómo introdujeron las mochilas con explosivos en los trenes. López recuerda la grabación de aquella secuencia: 'Para los actores que interpretaban a los terroristas fue especialmente duro. El primer día de rodaje en la estación de Alcalá, la primera vez que se pusieron las mochilas al hombro y montaron en los trenes, estaban completamente estremecidos'.