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"La televisión está aburrida y es reiterativa"

El periodista Javier Cárdenas conduce ‘Levántate y Cárdenas' en Europa FM.

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Javier Cárdenas se levanta todos los días a las cinco de la mañana con un claro objetivo: despertar a los oyentes de Levántate y Cárdenas con actualidad, contenidos curiosos y humor a 'un ritmo trepidante'. Recién aterrizado en Europa FM, este periodista defiende el prestigio de la radio frente a una televisión que tacha de 'aburrida y reiterativa'.

¿Qué balance hace del inicio de temporada?

El primer día tuve la sensación de que había estado un año sin hacer radio. Estaba nervioso porque todo el equipo era nuevo. Pero al cabo de una semana, el cambio ha sido espectacular. El programa ya ha cogido velocidad de crucero.

¿Por qué saltó de Cadena Dial a Europa FM?

Por mi familia, me fui a Madrid y tuve que dejarles a todos en Barcelona. Les echaba mucho de menos.

Uno de sus fichajes fue el de Paula Prendes, reportera de ‘Sé lo que hicisteis'. Sin embargo, tras una semana ella regresó a la tele. ¿Cómo lo han vivido?

Yo no puedo hablar por Paula, porque es ella quien ha recibido la oferta, no yo, y para mí es una falta de respeto hablar sobre eso, porque no me compete. Yo me siento muy orgulloso de Paula a nivel profesional pero, sobre todo, a nivel personal. En el equipo, su baja ha hecho que todos se hayan dado cuenta de que tenían que dar más de sí.

También ha fichado a Carlos Sobera y Eduardo Gómez. ¿Es un modo de mezclar televisión y radio?

Ellos son conocidos mediáticamente, pero no están en el programa por eso, sino porque tienen cosas interesantes que decir. Todos ellos tienen un bagaje. Pero la inmensa mayoría de la gente que trabaja en el programa son profesionales desconocidos.

¿El humor es la mejor compañía para iniciar la jornada?

Sí. Pero no seré yo el que diga que soy capaz de hacer cuatro horas de humor al día. A veces parece que en los morning shows está permitido que alguien diga una tontería y todos se rían, cuando tú, como oyente, te estás preguntando de qué se están riendo. Yo en mi anterior programa he pecado a veces, y seguro que volveré a pecar, de ser demasiado riguroso con mis copresentadores cortando momentos en los que yo entendía que ya no había de qué más reírse. Sé que he podido dar una imagen arisca, pero prefiero eso a que el oyente cambie el dial. El humor que no es bueno, me ofende. Cuando alguien quiere hacerme creer que algo es muy divertido y yo no lo veo, me resulta muy pesado. Por eso, he intentando mezclar secciones que a la gente le pueden interesar y enseñar algo. Con esto no quiero decir que se trate de un programa cultural, pero sí que se pueden aprender cosas de una forma divertida. A mí ese es el humor que me gusta, el que me enseña algo.

¿Echa de menos algo en el panorama radiofónico?

No, tenemos una radio muy buena y variada. Pero en televisión sí echo de menos programas que arriesguen. Vemos continuamente las mismas caras, está aburrida y es reiterativa. Yo no estoy en televisión porque me pedían que siguiera haciendo lo mismo que había hecho con Arús y Sardá, un fórmula que ya está agotadísima. Creo que así cansan a la gente. El problema es que los directivos son siempre los mismos.

Entonces, por ahora no piensa volver a televisión.

La echaría de menos si me dejasen hacer un programa como el que hago en la radio. Yo me he cansado de decir que no hago corazón, a no ser que sea para reírme de él. Aún así, no han dejado de ofrecerme programas de este tipo, cuando la proliferación de espacios rosas es escandalosa. Además, la radio tiene un prestigio que no tiene la televisión, pero en ella se paga muchísimo más, y eso hace que la radio pueda parecer el patito feo. Sin embargo, el nivel de fidelidad que tienes con el oyente no es comparable al de la televisión, donde muchas veces te ven porque han hecho zapping. En la radio te van a buscar.