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Tensión en Nicaragua tras la reelección de Ortega

Los incidentes dejan tres opositores y un dirigente sandinista muertos

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La violencia poselectoral se ha cobrado sus primeras vidas en Nicaragua. La primera batalla callejera se libró en Managua la noche del martes, iniciada por jóvenes de la oposición, que denunciaban el 'fraude'. Fueron duramente reprimidos por fuerzas policiales y grupos sandinistas, provocando varios heridos.

Los enfrentamientos más cruentos se llevaron a cabo en dos regiones alejadas de la capital. En Cusmapa, el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) certificó la muerte de tres personas. 'Policía Nacional y activistas sandinistas emboscaron la casa de la familia Tórrez por considerarlos un objetivo peligroso', denunció Gonzalo Carrión, dirigente del Cenidh.

Los observadores denuncian la 'falta de transparencia' en las elecciones

El organismo también acusó a los antidisturbios de cargar contra opositores en Siuna. De momento, sólo está confirmada la muerte de un dirigente sandinista de la zona, Donaldo Martínez. La Policía se defiende afirmando que 46 agentes resultaron heridos, algunos de gravedad.

En medio de la refriega, Ortega reapareció, ya proclamado presidente electo. En tono conciliador, prometió que no impulsará 'cambios dramáticos' (en referencia a una reforma constitucional para gobernar indefinidamente). 'Esta victoria no nos llenará ni de soberbia ni de prepotencia', insistió. El líder sandinista ofreció su triunfo a sus 'aliados', Chávez y Castro.

Una victoria que casi nadie pone en duda, pero que queda empañada por 'falta de transparencia y limpieza', según Luis Yáñez, jefe de observadores de la UE. 'No sabemos que hubiera pasado si no hubieran existido trampas y zancadillas'. También acusó al presidente del Consejo Nacional Electoral por 'parcialidad y escasa independencia'.

Ortega, conciliador, asegura que no impulsará 'cambios dramáticos'

'Exijo anular las elecciones y hacer otras nuevas', reclamó Fabio Gadea, líder liberal que logró la mitad de los votos (31,13%) que su rival (62,66%). 'El fraude lo vimos todos: cómo orteguistas votaban dos veces', clamó la exguerrillera Dora Téllez.

La suma de denuncias es interminable, empezando por la candidatura 'ilegal' de Ortega saltándose la Constitución y siguiendo por el reparto de cédulas 'excluyente y partidario', según ONG. Por último, el recuento fue realizado a oscuras en el 20% de las urnas.

¿Por qué tantas irregularidades cuando Ortega contaba con una mayoría segura? Carlos Fernando Chamorro, el periodista más influyente del país, resume: 'Ortega escogió el camino del fraude porque, bajo su mentalidad autoritaria, ni siquiera vale la pena guardar las apariencias'. El Centro Carter se sumó a la incredulidad general: 'Resulta desconcertante que un país que está mostrando mejoras sociales y económicas haya permitido la erosión de sus instituciones'.