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Terapia con láser alivia cierto tipo de eczema

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Por Amy Norton

Un láser que emite un rayoconcentrado de luz ultravioleta aliviaría un tipo de eczemadifícil de tratar, según un nuevo estudio publicado en elBritish Journal of Dermatology.

Un equipo comparó los efectos de la terapia con láserversus un ungüento con corticoesteroides en 13 pacientes condermatitis atópica pruriginosa.

La dermatitis atópica es un tipo de inflamación de la pielproducida por una reacción alérgica y el prurigo se caracterizapor nódulos pequeños, duros y con comezón intensa.

Una pequeña cantidad de pacientes con dermatitis atópicatienen la forma pruriginosa, que puede ser muy difícil demanejar, según Elian E.A. Brenninkmeijer, dermatólogo de laUniversidad de Amsterdam, en Holanda.

Si bien el estudio fue pequeño, sugirió que cuando lostratamientos tópicos no controlan esta variante de dermatitis,la terapia con láser sería la mejor opción, en especial, elláser excimer de 308 nm, que está aprobado en Estados Unidospara tratar ésta y otras enfermedades cutáneas, como psoriasisy vitiligo.

La terapia emite un rayo concentrado de luz UVB hacia losparches de piel afectada, sin lesionar las áreas sanas.

La luz UVB, que se usa para tratar algunos casos dedermatitis atópica, controlaría la respuesta inmune exageradaque causa la inflamación de la piel. La ventaja del excimerfrente a la terapia con UVB tradicional es que trata con másprecisión las áreas de la piel que están lesionadas.

Pero existen pocos estudios sobre su efectividad en estetipo específico de eczema y casi ninguno sobre cómo funcionacon el prurigo. El equipo de Brenninkmeijer reunió a 13 adultoscon dermatitis atópica y nódulos pruriginosos en los brazos olas piernas de ambos lados del cuerpo.

Durante 10 semanas, los pacientes recibieron dos sesionessemanales de láser en un solo lado del cuerpo y se aplicaron unungüento con corticoesteroide recetado (propionato declobetasol) en el otro lado. Ambas terapias se aplicarondirectamente sobre los nódulos pruriginosos.

Al final del tratamiento, el equipo observó que ambasterapias habían reducido la cantidad de nódulos, la inflamacióny la comezón. Un solo paciente no mejoró; en tres pacientes, ellado tratado con láser mejoró mucho más, mientras que en cuatropacientes, el ungüento funcionó mejor.

De todos modos, los efectos del láser tendieron aprolongarse. A los seis meses del tratamiento, ocho pacientesmantenían una mejoría significativa en el lado tratado conláser, mientras que tres pacientes obtuvieron resultadossimilares en las extremidades tratadas con corticoesteroides.

Los corticoesteroides tópicos tienen una ventaja obvia: soneconómicos y fáciles de usar. Pero en las personas que laenfermedad no mejora con el tratamiento tópico, Brenninkmeijerdijo que "el láser excimer sería una buena alternativa".

Los riesgos potenciales del láser en el corto plazo son lasquemaduras (como la de sol), la descamación y el oscurecimientode la piel. Pero poco se sabe de sus efectos adversos a largoplazo, como el posible aumento del riesgo de desarrollar cáncerde piel, indicó el autor.

FUENTE: British Journal of Dermatology, online 20 de mayodel 2010.