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"El tercer mandato de Uribe nos traerá una dictadura"

El legislador que denunció el escándalo de la parapolítica persigue la unión de la izquierda contra Uribe

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Gustavo Petro, senador disidente del Polo Democrático Alternativo, no tiene pelos en la lengua. Jamás los ha tenido. Ex militante del movimiento insurgente M-19, surgido en los años setenta, Petro fueen 2006 el segundo senador más votado de Colombia. Destapó los vínculos con los paramilitares de políticos cercanos al presidente, Álvaro Uribe. Pero sus críticas no entienden de ideologías. Las corruptelas en la Alcaldía de Bogotá, gobernada por su partido, el Polo Democrático Alternativo, y las maniobras en el aparato del partido son el actual objetivo de sus denuncias.

¿Sigue militando Gustavo Petro en el Polo Democrático Alternativo tras el convulso congreso de hace unas semanas?

Las leyes colombianas no permiten fácilmente abandonar una formación. No puedo irme, pero soy un disidente con autonomía y trabajo con una agenda propia, distinta a la del Polo. No comparto las actitudes nefastas de mi partido.

¿Qué ha sucedido para que uno de los creadores del Polo se distancie así?

Hay dos motivos. Uno, su rechazo a la posibilidad de unificar el campo democrático, cuando lo que se nos viene encima, con el tercer periodo de Uribe y el cambio de la Constitución, es una dictadura. Ante esta perspectiva, mantengo la tesis de unir el Polo con el Partido Liberal, movimientos sociales como los indígenas y los independientes con un programa y un candidato común. El primer objetivo sería conquistar el Congreso, luego las presidenciales. Esta estrategia, presentada por mí y aprobada en nuestro congreso, no está siendo puesta en marcha. Por eso me convertí en disidente. El segundo motivo es la corrupción en la Alcaldía de Bogotá. He pedido una rectificación inmediata.

Y ha llegado a decir que no puede pedir el voto para un partido que hace trampa.

Considero una trampa la reelección de Carlos Gaviria al frente del partido, en contra de sus propias palabras. Incluso hubo compra de delegados. Espero que Gaviria renuncie.

Usted mismo consideraba a Gaviria un monumento de la ética para Colombia.

El propio Gaviria ha destruido esta consideración.

Falta un año para las elecciones presidenciales. ¿Competirá Petro contra Uribe, contra Gaviria, contra Lucho Garzón?

Aún no sé si voy a participar en las primarias del Polo. Las encuestas nos favorecen a Lucho y a mí frente a Gaviria (la última encuesta Gallup adjudica un 37% a Gaviria frente al 58% conjunto de los dos moderados). Pero en las internas del Polo siempre se impone el aparato.

¿Qué Colombia dejará Uribe en 2010?

Se está incubando un mecanismo que profundiza en la violencia. Las FARC no han sido derrotadas. Los paramilitares se han reproducido con más poder que antes. El narco es más fuerte que nunca, como lo demuestra el aumento de las exportaciones de cocaína. La crisis económica está elevando los índices de pobreza. Hay una falta de iniciativas democráticas. Uribe es un hacendado del siglo XIX, simpatizante del Opus y de la Guerra del Terror de Bush, que intenta hacer retroceder al país con políticas medievales.

Usted destapó el escándalo de la parapolítica y hoy decenas de políticos están en la cárcel o acusados, por sus lazos con los paras. ¿Se ha limpiado la política colombiana?

Cerca de 80 han sido procesados. Muchos salieron por falta de pruebas. Se impidió que los procesos llegaran hasta el final, porque Uribe tomó la decisión de extraditar a los cabecillas paras a EEUU.

Sus duras palabras contra la guerrilla desentonan con algunos silenciosde su partido.

En el Polo hay una inmensa timidez a la hora de construir una política de paz y seguridad que se separe de las FARC. Traté de llenar ese vacío, pero no me han dejado.

Muchos de sus ex compañeros del M-19 fueron asesinados y usted ha sufrido amenazas. ¿Tiene miedo?

El miedo está presente en mi vida desde joven, desde mi militancia en el M-19. Fui torturado, apresado durante dos años en las peores condiciones y pasé a la clandestinidad. Por eso pude afrontar este escándalo sobre la parapolítica.

No parece usted un 'terrorista vestido de civil', acusación que le dirigió Uribe.

Uribe me tildó así para debilitarme en el proceso en el que decenas de sus amigos acabaron en prisión por vínculos con el paramilitarismo. Quiso romper mi credibilidad.

¿Qué queda de Aureliano [su apodo en el M-19, en homenaje a Cien añosde soledad] en el Petrode hoy?

Un luchador Eso sí, un poco menos romántico.