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La tercera guerra en Repsol le cuesta el puesto a Luis del Rivero en Sacyr

Los accionistas contrarios al presidente le sustituyen por su número dos, Manrique, que hoy negocia con Brufau

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Como a Napoleón, una guerra demasiado larga y en condiciones extremas de frío le ha costado el cargo a Luis del Rivero. El propio consejo de administración de la constructora Sacyr se volvió ayer en contra de su presidente y lo descabezó. Al final, provocó la caída de Del Rivero su intento de convertir la empresa en un Goliat con la tercera guerra en Repsol (la primera fue la entrada en el capital y la segunda, la pelea por el dividendo). Y es que se oponían a su intento de ganar poder en la petrolera el 45% del accionariado y más de la mitad de los consejeros (al menos nueve de 17).

Los que hasta ayer eran los accionistas y consejeros díscolos volcaron la balanza en contra de las formas agresivas de Luis del Rivero en Repsol y forzaron su sustitución por su hasta ahora número dos, Manuel Manrique, que pasa a ser presidente, como adelantó Público.es. Mantiene su cargo como consejero delegado. Será el encargado de poner paz en el conflicto con la petrolera.

Carceller orquesta el motín y gana la vicepresidencia primera La reunión no pudo ser más tensa. Era la cuarta en un mes y había que encauzar ya una resolución en el conflicto en Repsol, ya que la alianza firmada con la petrolera estatal mexicana Pemex el 29 de agosto para controlar un 29,5% del capital y ganar, así, poder se había hecho a espaldas del resto de los consejeros de la petrolera española. Este movimiento sentó mal en los cuarteles que dirige Antoni Brufau, al que ha respaldado en todo momento La Caixa que, con el 12,5% del capital, es, de facto, el accionista que más manda en Repsol.

Desde por la mañana se aventuraba lo belicoso que podía llegar a ser el Consejo. Del Rivero comunicaba a la Comisión Nacional del Mercado de Valores que sindicaba su participación en Sacyr, del 12,6%, con la del también cofundador y expresidente, José Manuel Loureda (12,7%), y Javier Gayo, uno de sus hombres de confianza, con un 1,7%.

En teoría, era una demostración de poder por parte de Del Rivero de cara a sus opositores en el Consejo. Pero, en la práctica, desvelaba que ya había perdido el apoyo de Manuel Manrique, su mano derecha hasta ahora. Sorprendía que, en vez de Loureda, Del Rivero no agrupara su paquete de acciones con Manrique.

El Consejo alargó su reunión hasta por la noche perfilando acuerdosAl final, Demeterio Carceller, propietario de la petrolera canaria Disa y de la cervecera Damm, orquestó ayer el giro en Sacyr y propició la destitución de Del Rivero. Aunque, oficialmente, sobre el papel, consta como un cese. A Carceller le apoyan el inversor Juan Abelló y el grupo Satocán, que agrupan en torno al 25% del capital de Sacyr. Los cuatro grupos de cajas accionistas (Novacaixagalicia, Bankia, BMN y Unicaja), con casi el 13%, tampoco estaban contentas con cómo estaba actuando Del Rivero en Repsol. Y, en el último momento, Manrique, cuyo apoyo a Luis del Rivero estaba sufriendo grietas, tampoco se pronunció a su favor.

Claramente, sale victorioso de la contienda Demetrio Carceller, quien ganó ayer la vicepresidencia primera de Sacyr. La segunda la sigue manteniendo Abelló. Carceller en los últimos meses ha reforzado su participación accionarial en Sacyr y, apoyado por Abelló, ya estaba mostrando su oposición a que la constructora siguiera en Repsol, incluso antes de su alianza con Pemex. Por ello, mantiene abierto un conflicto judicial contra Del Rivero.

Al cierre de esta edición, el Consejo aún no había sustanciado acuerdos que tenía pendientes. Aunque no se contaban entre ellos aún la sustitución de Del Rivero en el Consejo de Repsol por Manrique, ni tampoco se cuestionó el pacto con Pemex, según fuentes conocedoras de la reunión.

La alianza con Pemex queda tocada pero ayer no se cuestionóLa salida de Del Rivero abre un panorama muy incierto para la alianza entre la constructora y la petrolera estatal mexicana, promovida por Del Rivero. Desde Pemex insistían ayer en que 'el acuerdo está firmado con Sacyr', y no con su ya expresidente, aunque las reticencias de varios accionistas de la constructora y, sobre todo, de La Caixa podrían dar al traste con la polémica entente.

En Repsol no hubo valoración oficial del cese del ejecutivo murciano, bestia negra del presidente de la petrolera, Antoni Brufau, de un tiempo a esta parte. Sin embargo, en el entorno de Repsol no ocultaban su satisfacción por la salida de Del Rivero y el nombramiento de Manrique, al que se considera la antítesis de su antecesor en Sacyr.

De hecho, el nuevo hombre fuerte de la constructora se perfila como sustituto de Del Rivero en el Consejo de la petrolera, donde Sacyr tiene tres puestos. El otro posible candidato, Carceller, lo tiene más complicado por su papel en Disa, que abre la puerta a un posible conflicto de intereses.