Público
Público

Termina la ocupación de la sede del Arzobispado de Caracas

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

El grupo de personas, afectas al oficialismo, que tomó hoy la sede del Arzobispado de Caracas, en el centro de la ciudad, abandonó el edificio, que está custodiado por la policía.

Antes de concluir la acción, miembros del grupo leyeron un comunicado en el interior de la sede, en el que reivindicaron el "poder para el pueblo soberano" y denunciaron ante la prensa que hay "una persecución" contra sus colectivos.

No está claro si en el momento de la toma se encontraba el cardenal Jorge Urosa, arzobispo de Caracas.

El grupo invasor estuvo liderado por la dirigente popular Lina Ron, cabeza de la minoritaria y radical Unidad Popular Venezolana (UPV), que en la última elección obtuvo los votos del 0,68 por ciento de los ciudadanos.

El grupo, que calificó de "pacífica" la toma, dio a conocer un documento de seis puntos para denunciar los "allanamientos" que la policía está realizando en el barrio caraqueño del "23 de enero", feudo del UPV.

Las acciones policiales están relacionadas con la explosión de un artefacto en la sede de la patronal, el pasado domingo, que causó la muerte a Héctor Serrano, miembro -según Ron- de los colectivos populares que apoyan al presidente Hugo Chávez.

Ron calificó de "mártir" a Serrano y sugirió que el atentado que perpetró estuvo justificado porque la patronal Fedecámaras es "enemiga" del pueblo.

Además, denunció una presunta complicidad entre medios de comunicación privados, sectores oligárquicos y la jerarquía de la iglesia Católica para provocar la caída de Chávez.

Ron advirtió que esa complicidad convertía a esas instancias en "objetivo" de los grupos revolucionarios, sin especificar en qué consistirán las acciones de las que serían objeto.

En un momento de la lectura, los invasores gritaron "Con Chávez todo, sin Chávez plomo" y pidieron al ministro del Interior, Ramón Rodríguez Chacín, que "allane a los paramilitares del este", que es el sector de Caracas donde predominan las urbanizaciones de clase media y alta.

La dirigente dijo que el UPV está dispuesto a defender la revolución y al presidente Chávez por todos los medios.

La toma del Arzobispado coincidió con la celebración, por parte de los sectores pro gubernamentales, del aniversario del "Caracazo", que comenzó el 27 de febrero de 1989 contra el Gobierno del presidente Carlos Andrés Pérez y es considerado el precursor de la "revolución bolivariana".