Publicado: 13.05.2014 17:00 |Actualizado: 13.05.2014 17:00

El Tesoro coloca 5.000 millones de un bono ligado a la inflación europea

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El Tesoro Público ha colocado 5.000 millones de euros en la primera emisión del nuevo bono a 10 años ligado a la inflación europea, con vencimiento el 30 de noviembre de 2024, tras recibir peticiones por parte de los inversores por 20.300 millones de euros, según informó el Ministerio de Economía y Competitividad. La rentabilidad real de la emisión ha sido del 1,835%, ligeramente inferior a la del bono italiano indexado a la inflación europea con vencimiento en septiembre de 2014.

Es la primera vez que en España se lanza una emisión de este tipo para un mercado en el que están ya Francia, Italia y Alemania. Según Economía, esta subasta demuestra la "normalidad" y refleja la "buena acogida" que las emisiones del Tesoro tienen entre los inversores.  Los bonos europeos ligados a la inflación se diferencian de los bonos nominales en que su principal evoluciona según el Índice de Precios al Consumo Armonizado (IPCA), excluido el tabaco. A diferencia de un bono nominal, que todos los años paga un cupón fijo, el bono ligado a la inflación va creciendo porque el principal aumenta con la inflación.

De los países extranjeros que han acudido a la subasta, entre los que se ha colocado el 73% del total de los 5.000 millones de euros, Francia ha tenido la mayor participación, con un 21% de lo asignado, seguida de Reino Unido e Irlanda, con el 15%; los países nórdicos, con el 8%, e Italia, con el 6%. Atendiendo al tipo de inversor, la mayor participación ha correspondido a gestoras de fondos, con el 41% del total, seguidas de entidades bancarias, con el 21%; aseguradoras y fondos de pensiones, que han participado con el 16%, y bancos centrales, con el 8% del total.

Con esta emisión de 5.000 millones de euros, el Tesoro lleva captados 103.500 millones de euros, de los que 68.100 millones forman parte del programa de financiación a medio y largo plazo, lo que supone más del 51% de la previsión de emisión para todo el año, situada en 133.300 millones de euros. Según Economía, estos datos demuestran nuevamente la confianza de los mercados de capitales en los grandes emisores españoles.

Además,  hecho, este mismo martes el Tesoro ha colocado 4.513 millones de euros en una nueva subasta de letras a 6 y 12 meses, tras registrar una demanda superior a la de la anterior emisión de este tipo de papel, que ha superado los 13.000 millones de euros.

La deuda española ha estado muy demandada este año, mientras que las rentabilidades han bajado hasta niveles mínimos y la demanda ha sido muy generalizada en todos los vencimientos al calor de unos tipos interbancarios en niveles mínimos en el Banco Central Europeo y un renovado optimismo por la recuperación económica. Con los inversores compitiendo por obtener las mejores rentabilidades, España no fue el único país de la eurozona que estaba intentando aprovecharse de unas mejores condiciones de financiación el martes. "Hoy tuvimos letras de España y de Bélgica, bonos ligados a la inflación en España y Alemania y bonos en Italia y en Holanda. El hecho de que esta (deuda) haya sido bien comprada continúa mostrando unos niveles de flujo sostenibles y el sentimiento de mercado apoya que se continúa queriendo comprar cualquier cosa", dijo José Miguel Rodríguez, estratega en tipos de interés de BBVA.

También las grandes empresas están aprovechando el buen momento del mercado de deuda para captar fondos. Telefónica ha cerrado una colocación de bonos a ocho años por un importe de 1.250 millones de euros y un cupón anual del 2,242%, el más bajo de su historia en una emisión en euros. Fuentes de la compañía han  destacado además que la buena acogida por parte de los inversores institucionales de la operación con un libro de órdenes en torno a los 4.000 millones, es decir, que la emisión se ha sobresuscrito en más de 3 veces en unas pocas horas.

Las fuentes han indicado que esta emisión se engloba dentro de la "prudente" política financiera que caracteriza a Telefónica, que desde comienzos de 2014 ha realizado operaciones de financiación por un valor aproximado a los 7.300 millones de euros con el objetivo de refinanciar anticipadamente los vencimientos de 2015 en adelante.

Por su parte, Bankia ha colocado 1.000 millones de euros en bonos de deuda subordinada, con una rentabilidad del 4%, y ha recibido más de 4.000 millones de euros de demanda, informó la entidad financiera. La intención inicial de la entidad presidida por José Ignacio Goirigolzarri era emitir 500 millones de euros. Sin embargo, tras recibir peticiones por 4.200 millones de euros, el banco decidió elevar el volumen de la emisión hasta los 1.000 millones de euros.