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"The wrestler" une, por una vez, a jurado, crítica y público

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"The wrestler", el último trabajo del director neoyorquino Darren Arofnosky con Mickey Rourke en el papel protagonista, ha recibido hoy el León de Oro a la mejor película de la Mostra de Venecia, una decisión que une por una vez las opiniones del jurado, la crítica y el público.

En efecto, no suele ser habitual tal coincidencia cuando hay veintiuna películas en competición y los criterios son tan dispares como personas ven la película.

En palabras del cineasta iraní Abbas Kiarostami, que pasó por esta Muestra, "la película es la misma para todos, pero cada uno ve la suya".

"The wrestler", en cambio, ha reunido a todos los cinéfilos, incluso los esporádicos, aunque siempre habrá claro quien se desmarque.

La película muestra a Randy Robinson, un luchador al final de su carrera profesional, cuando se sube a cuadriláteros de tercera categoría y vive su propia decadencia.

Al recibir el premio de manos Wenders, Arofnosky agradeció que el jurado haya seleccionado esta película, que él calificó de "menor" por el presupuesto, ya que aseguró que el León de Oro de Venecia hará que la vea mucha más gente.

Y quizá en el ánimo del jurado ha estado precisamente esa necesidad, la de que el público vaya al cine, ahora que baja continuamente el número de los espectadores en salas.

Desde luego, Wenders y el resto del jurado no podía permitirse el lujo de premiar algunas de las películas que han pasado al festival y que sólo han gustado a unos pocos críticos, pero que son imposibles de exhibir en una sala.

En cuanto a "The wrestler", al recoger el premio, Arofnosky rindió un homenaje a todos luchadores de ese espectáculo que en nombre del entretenimiento "se machacan el cuerpo y el alma".

En efecto, el filme muestra como la salud de Robinson empieza a pasar la factura de los años de peleas, no por amañadas menos brutales.

A partir de esa factura, Randy empieza el examen de conciencia de su vida, para intentar curar las heridas de una hija abandonada, interpretada por Evan Rachel Woods, y sobrevivir a una soledad en la pobreza con el amor hacia una "streaper", Marisa Tomei.

Para el bien de la película y de la interpretación, ha servido la vida de Rourke, atípico actor que se dedicó durante años al boxeo profesional tras su gran lanzamiento cinematográfico en la erótica "Nueve semanas y media" (1986) con Kim Basinger.

Rourke reconoció en la rueda de prensa en la que ayer presentó el filme que "desafortunadamente" tenía "muchos paralelismos" con el personaje, porque "hace quince años tiró a la basura" su carrera.

No obstante, dijo que el problema que se plantea al protagonista es el que tiene "cualquier atleta" cuando llega el momento de irse y no sabe adónde.

De hecho, sobre la interpretación de Rourke, Wenders destacó que "llegaba al corazón", una forma de decir que le habría dado la Copa Volpi al mejor actor si no se la hubieran tenido que dar a un italiano, Silvio Orlando, por su papel en "Il papa de Giovanna".

En definitiva, la salida menos deshonrosa para el jurado ha sido dar un premio a una película italiana, en un festival que ha presentado a concurso cuatro filmes de una producción nacional que, pese a todo, ha sido la gran derrotada, ya que sólo ha recibido ese galardón de entre los importantes.

El jurado sí dio su particular premio, es decir, uno que no comparte con el público y tan sólo con una parte de la crítica, cuando otorgó el León de Plata a la mejor dirección al ruso Aleksei German Jr. por "Bumaznyj Soldat".

La película cuenta la vida del médico Daniel Pokrovsky, encargado de designar los astronautas que viajarán en el primer vuelo tripulado al espacio, una decisión que se le hace insoportable porque está convencido de que no regresarán.

Según explicó German, el filme pretendía hablar de "las fuerzas vitales de la muerte, la vida y el amor", pero en realidad lo que mejor describe es del aburrimiento en la Unión Soviética.

Otro premio del jurado, la mención especial, fue para "Teza", una película que también ha gustado a crítica y público, y en la que el etíope Haile Gerima se rebela contra la ignorancia, madre de todos los males del mundo, en general, y de África, en particular.

El palmarés de la competición se completó con la Copa Volpi a la mejor actriz para Dominique Blanc por su interpretación en "L'Autre" de Patrick Mario Bernard y Pierre Trividic, una complicada película en la que interpreta a una mujer con un desdoblamiento de personalidad.

Fuera de los galardones importantes se han quedado otros como "The burning plain" de Guillermo Arriaga o "Gake no Ue no Ponyo" de Hayao Miyazaki, pero es que al final el jurado no puede contentar a todos.