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'Tiburones' de bolsa que juegan a parecer filántropos

Los dueños de los fondos que apuestan contra empresas españolas suelen reservar una parte de sus ganancias para la beneficencia

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Cuando la semana pasada el flamante viceprimer ministro británico, Nick Clegg, trataba de convencer en Madrid al presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, de la necesidad de más y más reformas para que España salga del hoyo, el líder socialista le hubiera podido decir: 'Pero dile también a Paul que pare, no?'.

No hay constancia de que Zapatero mentara siquiera a Paul Mar-shall, amigo y asesor de Clegg desde hace años y vinculadísimo a su Partido Liberal Demócrata: dirige el Liberal Democrat Business Forum, se le calculan donaciones al partido superiores a las 30.000 libras y se ha dejado al menos un millón más en el Centre Forum, un think tank (laboratorio de ideas) amigo. Marshall es socio de Marshall Wace LLP, uno de los fondos que estos días ataca desde Londres a empresas españolas: tiene el 0,624% de acciones en posiciones cortas del Banco de Sabadell. Cuanto peor le vaya a las acciones del Sabadell, mejor para el amigo de Clegg, cuya esposa, Miriam González, acaba de incorporarse al consejo de Acciona, a salvo por ahora de los ataques.

Paul Marshall, que apuesta contraBanco Sabadell, es asesor de Nick Clegg

La nueva normativa que desde el 11 de junio obliga a declarar ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) las posiciones cortas, que permiten lograr beneficios con la caída del precio de la acción, facilita conocer la identidad de los fondos de capital riesgo que apuestan de forma significativa contra las empresas españolas. Detrás de rimbombantes nombres con domicilio anglosajón Nueva York, Londres, Dublín se encuentran personas de carne y hueso que engordan sus cuentas cuando a otros les va mal. La mayoría son tiburones con inquietudes filantrópicas.

El propio Marshall, de 50 años, es un buen ejemplo. El referente liberal-demócrata en la City ha amasado junto a su socio de siempre, Ian Wace, con quien creó el fondo en 1997, una fortuna de 200 millones de libras. Cuando estalló la crisis, cerró filas con los suyos: 'Culpar a los hedge funds por la crisis es como culpar a los pasajeros en un accidente de autobús', declaró. Pero ello no le ha impedido seguir apoyando el proyecto filantrópico que creó con su socio Absolute Return for Kids, dirigido a los niños.

Philip B. Korsant, demócrata y ecologista, ataca' a cuatro empresas españolas

Los problemas de los niños también preocupan a John A. Griffin el creador de Blue Ridge Capital, fondo con sede en Nueva York que gestiona 4.700 millones de euros y que en 2009 proporcionó a sus clientes un retorno del 65% en algunas operaciones. Griffin, que fue mano derecha del mítico Julian Robertson en Tiger, se cebó primero en Bankinter y ahora en el Popular (0,67% en posiciones cortas) y destina parte de lo que gana a ayudar a los niños pobres de Nueva York a través de iMentor.

El presupuesto anual de iMentor, incluidos los donativos, ha subido hasta los cinco millones de dólares. Bastante menos, eso sí, que los 32,25 millones que Griffin, de 46 años, pagó en diciembre de 2008 por su nido en la Quinta Avenida.

Griffin no es el único especulador que apuesta contra las empresas españolas que aprovechó el crash inmobiliario para comprar a precio de ganga en Nueva York. Ricky Sandler, uno de los star managers más chic y prestigioso, que ha conseguido una tasa media de retorno del 15% desde que fundó Eminence Capital LLC en 1998, pagó 19 millones de dólares en enero de 2009 por un penthouse de 10 habitaciones y cinco baños en el Upper East Side.

En su último informe a los socios, el 4 de mayo, se quejaba de que las operaciones a corto no le estaban marchando bien. Pero sigue comprometido con ellas a través, como mínimo, del Banco de Sabadell (0,97%) y Grifols (1,07%).

Sandler también tiene inquietudes filantrópicas, que canaliza a través de Janet Burros Memorial Foundation, centrada en la lucha contra el cáncer de ovarios, y la fundación que ha levantado con su esposa.

La complicidad con los demócratas podría serle ahora útil a Michel Brogard

Pero lo que distingue a Sandler, cuya máxima es 'Cash is king' [El que tiene dinero en efectivo manda], es su relación con la política. Según el rastreador de dinero político del Huffington Post, desembolsó 33.500 dólares sólo en 2007. Muy repartidos, aunque de amplísima mayoría demócrata: 25.000 para el Comité de campaña Demócrata para el Senado; 2.500 para John Edwards y 1.000 para Joe Biden, Rahm Emanuel y Steny Hoyer. En el campo republicano, dio 1.000 para los candidatos al Senado John Cornyn y Susan Collins, y para el candidato al Congreso Andrew Saul.

La complicidad con los demócratas podría serle ahora útil a Michel Brogard, cofundador de Amber Capital LP, uno de los fondos que con más saña invierte en posiciones cortas en España: Abengoa (2,217%), ACS (0,528%), SOS Corporación (1,32%) y Prisa (1,572%). Brogard se sienta en el consejo directivo de Managed Funds Association, la patronal de los hedge funds, que ha declarado la guerra a Barack Obama por tratar de introducir alguna regulación en el sector que evite los excesos que llevaron a la crisis.

Pero el más entregado a su causa es Philip B. Korsant, donante demócrata habitual (4.600 dólares para Hillary Clinton en 2007; 2.000 para John Kerry en 2004), directivo del Natural Resources Defense Council y activista a todas horas de la causa ecologista. Su fondo Morton Holdings ha puesto en el punto de mira a BME, Banco Popular, Indra y Antena 3. A lo mejor les convendría retocar su objeto social e incluir también la defensa de los animales.