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Tony Alexander King pide cumplir el resto de su condena en una cárcel británica

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El británico Tony Alexander King, condenado por los asesinatos de las jóvenes Sonia Carabantes y Rocío Wanninkhof, ha pedido cumplir lo que le resta de condena en una prisión británica, según han confirmado a Efe fuentes de su defensa.

La petición de King se ha tramitado ante el Ministerio de Justicia, fuera de la vía judicial, en la que se tramita estos días la ejecutoria del británico para que el último tribunal juzgador emita un auto en el que se fije la pena máxima que debe cumplir, cuyo tope es de 30 años, según la legislación española.

Una vez que concluya la ejecutoria del británico y, en virtud del convenio de extradición de presos existente entre el Reino Unido y España, el Gobierno deberá decidir si permite que King cumpla en su país el resto de condena, para lo cual deberá extraditarlo antes, según adelanta hoy el periódico 'La Opinión de Málaga'.

El británico fue condenado a 36 años de prisión por abusar sexualmente y asesinar a la joven de 17 años Sonia Carabantes en agosto de 2003 en Coín (Málaga), así como a 19 años de cárcel por el asesinato de Rocío Wannikhof en octubre de 1999 en la localidad malagueña de Mijas.

La última condena que pesa sobre él es de siete años de cárcel por lesionar e intentar violar a una mujer en Benalmádena (Málaga) en junio de 2001.

Tony King fue detenido en el 18 de septiembre de 2003 en Alhaurín El Grande (Málaga) después de que su compañera sentimental informara a la Policía Judicial de la Guardia Civil de que había visto unos restos de sangre en la ropa del británico y arañazos en la cara en la noche en la que desapareció Sonia Carabantes, y añadió que el detenido había estado en la feria de Coín.

El perfil genético de King localizado en las uñas de la joven asesinada en Coín coincidió con el extraído de una colilla que se encontró en el lugar en el que fue asesinada Rocío Wanninkhof, lo que permitió a los investigadores conectar ambos crímenes.

El británico, cuyo verdadero nombre es Tony Bromwich, apodado en el Reino Unido "El Estrangulador de Holloway", lleva encarcelado desde el 21 de septiembre de 2003, por lo que de establecerse en 30 años la pena máxima, le quedarían otros 23 años por cumplir.