Público
Público

Topalov confiesa su felicidad por ganar el mejor torneo a los mejores jugadores

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

El vencedor de la Final de Maestros del primer Grand Slam de ajedrez y nuevo líder internacional tras el torneo de Bilbao, Veselin Topalov, confesó su felicidad plena por ganar el mejor torneo a los mejores jugadores.

Rodeado de periodistas, acosado por los caza autógrafos y envuelto en los aplausos del público, Topalov resumió sus sentimientos en una sencilla frase: "tengo motivos para estar contento y feliz porque he ganado el mejor torneo a los mejores jugadores".

Tras elogiar "la calidad de la competición y el altísimo nivel" así como la fórmula de puntuación del torneo y el haber sacado el ajedrez a la calle, el jugador búlgaro reconoció que fue clave "su éxito sobre Carlsen en las dos partidas programadas".

Igualmente, reveló que frente a Ivanchuk jugó "con una ligera fiebre" que fue remitiendo con el paso del tiempo y la marcha del juego "en un día en el que me jugaba el triunfo, dinero y prestigio".

El indio Viswanathan Anand, siempre muy cauto en sus manifestaciones, dejó patente su disgusto por no haber ganado alguna de las diez partidas disputadas. "No estoy satisfecho con nada de lo que hecho", aseveró.

Pero descartó que hubiera perdido "un gramo de confianza" ante el cercano reto con Vladimir Kramnik dentro de un mes con el título mundial y un millón y medio de dólares en juego. "Aunque he sufrido bastante en el torneo de Bilbao, todavía es reciente mi racha de muy buenos resultados y sabré reponerme", añadió.

El noruego Magnus Carlsen, que jugó las seis primeras partidas a alto nivel ajedrecístico y fue líder de la clasificación en la Final de Maestros, quedó "razonablemente satisfecho" después de un tramo último de la competición con tres derrotas y un empate.

Preguntado por los periodistas si, a sus 17 años, intuye posibilidades de hacerse con el título mundial, el nórdico demostró sensatez y humildad al afirmar: "Todavía tengo bastante que aprender" para, finalmente, tras un silencio adelantar: "Dentro de unos cuantos años, y si sigo jugando bien, podré ser candidato".