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Torimbia, nadar entre acantilados

Esta playa asturiana ofrece vistas impresionantes y un entorno tranquilo para el baño en la costa de Llanes.

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Difícil decantarse por una sola playa del litoral de Llanes. Esta zona costera de Asturias parece haber sido especialmente afortunada a la hora de reunir arenales bellos y capaces de guardar todavía un poso de tranquilidad y carácter recoleto. Entre ellos, el de Torimbia destaca por méritos propios. Rodeado de un entorno verde dominado por praderías, encinas, tojos y helechos, aparece custodiado por los acantilados cubiertos de vegetación de Peña Prieta, esos mismos que, desde arriba, otorgan la mejor vista de la playa.

Quienes se acerquen a Torimbia deben ir mentalizados para caminar los casi mil metros de distancia que hay que recorrer a pie por una pista forestal hasta llegar a la arena. El esfuerzo, con todo, no resulta vano, sobre todo si se llega en marea baja: al llegar a la playa serán recibidos por casi un kilómetro de arena junto a unos acantilados de vértigo, al lado de unas aguas con escasas corrientes o depresiones bruscas, ideales para el baño. También con un buen lugar por el que caminar de una punta a otra sin toparse con ningún accidente geográfico que interrumpa la unidad del conjunto. Y cerca, por si apetece el cambio, de otra de las amplias playas del concejo, la de San Antolín. Para terminar la jornada, un paseo por las callejuelas de Niembro, localidad próxima, puede ser la guinda perfecta. En las tranquilas aguas de la ría de Barro se reflejan la pequeña iglesia de Nuestra Señora de los Dolores y las cruces del camposanto anexo, hasta conformar una estampa que parece sacada del siglo XIX, y que Garci inmortalizó en su película El abuelo.

Si todavía queda tiempo para acercarse a otros rincones de Asturias, la costa de Llanes, en la que se encuentra Torimbia, ofrece múltiples atractivos, tanto a nivel paisajístico como costero y monumental. Las playas flanqueadas por acantilados son varias y el tiempo, el característico de la costa oriental asturiana, suave y con pocas oscilaciones térmicas. Quienes prefieran la visita al patrimonio en vez del turismo de sol y playa (aunque aquí una cosa no excluye a la otra) pueden acercarse hasta Llanes, con un casco antiguo declarado conjunto histórico-artístico, en el que se ubican las muralles medievales, así como distintos palacios. Toranda (al lado de Niembro), Ballota, Cuevas del Mar y Borizo son otros de los arenales del concejo llanisco que pueden sumar al de Torimbia los amantes de las playas.


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