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El Tour camina hacia el duelo Contador-Schleck, con Evans de amarillo

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El Tour de Francia se reanuda con la segunda etapa de montaña en los Alpes y los favoritos en el primer plano, donde el australiano Cadel Evans combina el maillot arco iris de campeón mundial con el amarillo de líder, y el luxemburgués Andy Schleck se postula como enemigo número uno del español Alberto Contador, que pasó tranquilo la jornada de descanso.

Tras la eliminación del estadounidense Lance Armstrong en el primer asalto alpino, la candidatura de Andy Schleck salió reforzada y ahora se alza con voz propia como el rival número uno de Contador, quien no dio muestras de preocupación en la primera jornada de descanso tras perder por la mínima el pulso con su joven rival en la meta de Avoriaz, aunque el madrileño sabe con quien va a tener que batirse en duelo hasta París.

"Pienso lo mismo de antes, fue quien me puso el año pasado en más apuros en la montaña y ahora va a ser igual. La etapa de Avoriaz fue para él un golpe psicológico para coger moral, pero yo no le doy mayor importancia a lo que pasó en esa jornada. Es mi rival número uno, pero también están Cadel Evans, Leipheimer, Menchov... entre otros", señaló.

Contador despejó dudas sobre el aviso de Andy, incluso comentó que le podría beneficiar que algunos rivales consideren que su falta de pegada en Avoriaz fue por escaso estado de forma, "así otros se animan a atacar y toman responsabilidades porque ven que puede haber opciones", señaló.

Pero el madrileño, que se presentó en la rueda de prensa con la camiseta roja de la selección y el dorsal número uno, mandó un mensaje de confianza. Ha salvado, dijo, con éxito la primera semana, está tercero en la general a 1.01 de Evans y 41 segundos de Schleck y su equipo, asegura, le responde en los escenarios de batalla.

Aun así, Contador seguirá siendo el enemigo común para un buen puñado de corredores que llegan con opciones a la segunda semana de carrera, en la que hay que salir de los Alpes con dos etapas, de alta y media montaña, afrontar la jornada de Mende el próximo viernes, con final muy duro y acudir a partir del domingo al escenario soñado por el de Pinto desde que conoció el recorrido de la 'Grande Boucle', los Pirineos.

Aunque se admita el cartel de favorito del doble vencedor del Tour, algunos rivales le consideran batible. Andy Schleck es rotundo: "Mi objetivo es el maillot amarillo en París y esa meta se construye etapa por etapa. Contador no es imbatible", reta el maillot blanco del Tour.

¿Qué puede dar de sí Cadel Evans en su año glorioso?. El australiano, siempre de puntillas, va a defender con uñas y dientes el maillot amarillo. De momento ha estado con los mejores, y hay quien dice, como el español Carlos Sastre, que "será difícil" quitarle el liderato".

En el margen de poco más de un minuto en la general se encuentra el ruso Denis Menchov, quien no hace ruido, pero es quinto. Las prestaciones del jefe de filas del Rabobank son una incógnita, pero nadie, excepto Contador puede decir que ha ganado Giro y Vuelta. La formación holandesa tiene también la baza de Robert Gesink, peligroso en montaña.

También cuenta con dos hombres importantes el Liquigas, ya que el checo Roman Kreuziger es séptimo y tiene pendiente la explosión definitiva. Un gran escalador que puede alterar la carrera con el italiano Ivan Basso, vencedor del Giro.

Corredores como el campeón olímpico Samuel Sánchez o Carlos Sastre lucharán por cazar algún triunfo de etapa. El del Euskaltel se dejó robar la cartera por Schleck en Avoriaz cuando tenía el triunfo en la mano, y el abulense, sin dolores y más tranquilo que hace un año, deberá hablar en los Pirineos, sin objetivos de podio, "a no ser que la carrera permita cambiar de planes".

El Radioshack de Lance Armstrong, pero con el tejano como actor secundario, ha colocado a Levi Leipheimer entre los diez mejores. La última contrarreloj le viene de maravilla, pero no se presenta como un rival temible para el los grandes favoritos.

Cumplida una semana de tensión, caídas y mucho estrés, marcada también por el tremendo calor que ha hecho en el Tour desde la salida en Rotterdam, la carrera ha despejado pocas incógnitas, por lo que habrá emoción camino de la cordillera pirenaica en espera de la traca final. Será en aquellos puertos cuando Contador juegue sus bazas, pero para ello deberá hacer frente a todos los enemigos que le van a salir detrás de cada curva.

Será el enemigo a batir ya desde este martes con la disputa de la novena etapa entre Morzine Avoriaz y Saint Jean de Maurienne, de 204 kilómetros, con puertos nombrados, como La Colombiere (1a), el Col de Aravis (2a), el Col des Saisies (1a) y el último de ellos La Madeleine, de categoría especial, con la cima a 30 kilómetros de meta. Un descenso en picado que colocará prácticamente en la meta a los corredores, que se podría adaptar a las condiciones de Samuel Sánchez, uno de los mejores 'bajadores' del pelotón.