Publicado: 23.11.2013 10:24 |Actualizado: 23.11.2013 10:24

Los trabajadores de Panrico deciden sobre el nuevo preacuerdo

Todas las plantas votan este sábado el último acuerdo entre sindicatos y dirección que deja los despidos en más de 700 y aumenta de 23 a 25 los días de indemnización

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Los trabajadores de Panrico votan este sábado el nuevo preacuerdo alcanzado con la dirección de la compañía de bollería con el fin de activar el plan de viabilidad y evitar solicitar el concurso de acreedores en el caso de obtener el respaldo de la plantilla.

En concreto, el nuevo preacuerdo será sometido a la consulta de los trabajadores en las asambleas que deberán celebrarse simultáneamente entre las 11.00 horas y las 13.00 horas en todos los centros de trabajo: Puente Génil (Córdoba), Valladolid, Paracuellos del Jarama (Madrid), Zaragoza y Santa Perpètua de Mogoda (Barcelona), donde la plantilla se muestra más reacia a refrendar cualquier preacuerdo que incluya despidos.

"El lunes se tiene que tener una solución definitiva para Panrico", han señalado fuentes conocedoras de la situación del fabricante de donuts, que han precisado que la solución pasa por el respaldo al nuevo preacuerdo para alejar el fantasma de la suspensión de pagos.

El regreso a las urnas de los trabajadores de Panrico se produce después de que esta semana lograran un segundo preacuerdo que establece las condiciones básicas y fundamentales que contribuirán a la sostenibilidad de la compañía, propiedad del fondo de capital riesgo Oaktree.

En concreto, la dirección y los sindicatos han acercado sus posiciones con este nuevo preacuerdo, que mejora algunas condiciones del anterior y ha sido promovido también por la mediación de la Dirección General de la Inspección del Trabajo y suscrito por la mayoría de los miembros de la mesa de negociación.

En concreto, el nuevo preacuerdo contempla el despido de un máximo de 745 trabajadores, que se realizarán en los ejercicios 2013, 2014, 2015 y 2016. En función de la buena evolución del negocio las extinciones laborales en los años 2015 y 2016 podrían realizarse o no.

Una de las novedades con respecto al anterior es que las indemnizaciones por despido se elevan de 23 a 25 días de salario por año de servicio con un máximo de 14 mensualidades. Debido a la "grave situación financiera" de la compañía, dichas indemnizaciones podrán ser abonadas en un plazo máximo de 18 meses a contar desde la fecha de efectividad de los despidos. En cualquier caso, la empresa dispondrá las garantías suficientes que se asegure el percibo de dichas indemnizaciones.

Para el resto de trabajadores afectos al convenio se aplicará, según recoge el precauerdo, una reducción salarial de hasta un máximo del 18% para los salarios correspondientes a los meses de octubre, noviembre y diciembre de este año.

Esta reducción será de un máximo del 15% para los años 2014, 2015 y 2016, años para los que podrá revisarse semestralmente dicho porcentaje a la vista de la evolución de la compañía de forma que si no se cumplen los objetivos de resultado bruto de explotación (Ebitda) fijados, la reducción salarial para el siguiente semestre será del 18%, manteniéndose en caso contrario en el 15%.

Para los trabajadores con salario pactado, la rebaja salarial media será de un 27%.

Las partes deberán desarrollar las medidas sociales de acompañamiento que permitan reducir el impacto del despido, entre las que se incluirán: recolocación interna y externa, movilidad geográfica y funcional, bolsa de trabajo, entre otras.

"Este preacuerdo, y su aceptación por parte de los trabajadores, constituyen un paso importante para procurar un futuro sostenible para Panrico en un marco negociado y de consenso", ha subrayado la compañía.

Por otro lado, desde la dirección de la compañía han afirmado que queda pendiente un acuerdo satisfactorio también con los autónomos, que espera también cerrar de forma rápida y positiva. "Está haciendo los máximos esfuerzos para, con este paso adicional, procurar la solución de la compañía", ha subrayado.

Las unidades de negocio en Canarias y Portugal no se ven afectadas por el plan de reestructuración que se está llevando en la Península.