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Tráfico se concentra ahora en los ciclomotores

Un total de 2.181 personas murieron en las carreteras españolas en 2008, la cifra más baja desde 1964. Los desplazamientos se redujeron un 5% por el efecto de la crisis y el precio del combustible

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Los ciclomotores son la próxima prioridad de la Dirección General de Tráfico (DGT) debido al alto número de conductores de estos vehículos que no utiliza casco. En 2008, murieron 84. Tras completar el Plan de Seguridad Vial 2005-2008 con el objetivo cumplido de reducir en un 40% las muertes en carretera, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, avanzó ayer que la DGT centrará ahora sus 'esfuerzos y planes en colectivos y riesgos específicos', como es el caso de los ciclomotores. El ministro criticó, por ejemplo, la 'cultura urbana' que hay en el sur de España por la que muchos jóvenes circulan sin casco.

Rubalcaba presentó ayer los datos definitivos del Balance de Seguridad Vial 2008. La cifra total de víctimas por accidentes de tráfico en 2008 (2.181 muertes) ha sido la más baja en España desde el año 1964, cuando hubo 1.997 fallecidos. Pero en aquella ocasión, el parque de automóviles era 15 veces inferior al actual, explicó Rubalcaba. En 1964 se produjeron 1.000 muertes por cada millón de vehículos. La media actual es de 70 víctimas mortales.

Las estadísticas de la Dirección General de Tráfico (DGT) destacan un descenso de 560 víctimas (20,4%) respecto al año 2007, lo que convierte a 2008 en el quinto año consecutivo de reducción de la siniestralidad en las carreteras. Todos los tramos de edad, meses y tipos de vías han mejorado sus resultados.

El Plan de Seguridad Vial de Motos puesto en marcha en 2007 'está funcionando', aseguró Rubalcaba, que destacó la reducción del número de muertos en accidentes de motocicleta: de 423 a 306 en el último año (un 27,7% menos).

El efecto de la crisis también se ha notado en las carreteras, con una reducción de un 5% de los desplazamientos consecuencia, fundamentalmente, 'del precio de la gasolina y de la situación económica', detalló el ministro. Sin embargo, de haberse mantenido las mismas salidas que en 2007, el balance de muertes sólo habría aumentado un 1% más.

Las asociaciones vinculan la bajada de víctimas al temor a las sanciones más que a la crisis o a la simple concienciación ciudadana. Desde el 1 de julio de 2006, cuando entró en vigor la ley del carné por puntos, un millón y medio de conductores han perdido algún punto de su permiso de circulación, y hasta 14.000 se han quedado sin carné. Además, se han tramitado 1.220.000 denuncias por exceso de velocidad en los últimos diez meses.

El descenso en el número de muertes se enmarca dentro de las líneas generales que la Unión Europea (UE) mantiene desde 2001. Todos los países, excepto Rumanía, han visto descender sus accidentes. En este periodo, las carreteras de los 27 estados miembros han recogido una reducción media de la siniestralidad del 27% (España ocupa el cuarto lugar, con un 42%) porque 'los conductores son cada vez más prudentes, utilizan más el casco y el cinturón, y beben menos alcohol al volante', destacó el ministro.

Las asociaciones de conductores son, sin embargo, menos optimistas. Temen que este año se produzca un repunte de cifras, como ya ha ocurrido en países como Francia. Rubal-caba reconoció que 'según vas avanzando, los márgenes de actuación se van estrechando', pero afirmó que la reforma del Código Penal o el carné por puntos 'no han agotado su efecto positivo y todavía les queda recorrido'.

En España, ha aumentado el uso del cinturón de seguridad y del casco (el 22% y el 5% de las víctimas no los llevaba puestos en 2008, frente al 34% y el 10% de 2003). Además, los conductores que dieron positivo en los controles de alcoholemia pasaron del 4,2% en 2003 al 1,9% en 2008. Por otro lado, las multas por exceso de velocidad para quienes rebasaron los 140 kilómetros/hora se redujeron del 6,8% de 2005 al 0,8% del año pasado.

Pese a que desde 2003 ha aumentado un 20% el número total de vehículos y un 15% el de conductores, la media de 11 muertes diarias ha bajado hasta las 6. Las salidas de la vía por somnolencia, distracción y exceso de velocidad son la principal causa de los accidentes mortales. Todos los meses del año han visto menguar sus balances en al menos 100 muertes, especialmente durante el verano. Agosto y septiembre (con 274 y 174 fallecimientos menos desde 2003) han protagonizado los mayores descensos, superiores al 50% en ambos dos casos.

Por vías, las autopistas siguen siendo las más seguras: en 2008 murieron 123 personas, frente a las 1.588 que perecieron en carreteras convencionales. Sin embargo, la tarea de reducir las muertes en estas últimas donde se producen el 72% de los siniestros mortales aún debe mejorar. La reducción de los accidentes en autopista ha sido del 68,7% en los últimos cinco años y del 47% en las vías convencionales. En las autovías, donde menos se ha progresado, murieron 352 personas en 2008, un 31% menos que en 2003.