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"Tramontana", un coche de lujo catalán, "que nadie que lo vea olvidará nunca"

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Once años después de emprender el proyecto, el diseñador industrial Josep Rubau entregará el próximo 28 de septiembre el primer coche de lujo exclusivo de su firma, Tramontana, del que asegura que a diferencia de un Ferrari, quien lo ve no se olvida nunca, según ha explicado a Efe.

Con una silueta que mezcla un Fórmula 1 con un avión de combate, el Tramontana acapara todas las miradas y flashes fotográficos allí por donde pasa, tanto en las ferias del sector como en las calles gerundenses, donde estos días ha estado paseando para llevar a cabo diversas pruebas técnicas.

Situada en un pequeño municipio del Alt Empordà, la planta de producción de la empresa a.d. Tramontana elabora minuciosamente sus vehículos, donde cada ejemplar es "completamente único", incluso en la gama cromática de su carrocería, de modo que "no habrá dos coches del mismo color", según ha afirmado Rubau.

Tras un estudio ergonómico inicial, la empresa diseña un automóvil específico para cada cliente, quien se encarga de elegir desde la dirección o los neumáticos hasta el tipo de piel de la tapicería, los accesorios o el material de la placa de identificación, elaborada en carbono, oro u oro blanco.

La parte técnica del vehículo contiene mucha tecnología de la Fórmula 1, tanto en la seguridad, que ha pasado las pruebas de la Federación Internacional del Automóvil (FIA), como en la potencia de arranque, situada en 650 caballos o 720 si se aprieta un pulsador específico para circuitos cerrados.

A pesar de que la lista de espera para solicitar un Tramontana es "considerable", el también director de la firma ha manifestado que, de momento, sólo tienen previsto fabricar doce unidades al año porque "no son una empresa de producción en serie".

El perfil de los clientes de este vehículo de lujo son en su inmensa mayoría hombres, coleccionistas o apasionados de los coches, con edades comprendidas entre los 35 y los 70 años y procedentes de toda Europa, Asia y África.

De momento, una alemana que heredó una colección de coches de su padre es la única mujer que figura en la cartera de futuros compradores de este vehículo biplaza en posición de tándem, cuyo precio oscila entre los 680.000 y un millón de euros.

El joven empresario ha asegurado que el Empordà es un lugar privilegiado para elaborar coches de este nivel, una localización llena de creatividad con referentes como Dalí, de la que se sienten muy orgullosos.

Tal es así, que la empresa y el propio coche han adoptado el nombre del fuerte viento que sopla en esta zona, que surgió de manera anecdótica cuando al presentar el proyecto alguien dijo que "estaban tocados por la tramontana", frase muy utilizada en Girona para designar que alguien ha perdido el juicio.

Incluso, el número de bastidor del coche lleva un fragmento de la obra de la poetisa de la Costa Brava Carme Pagès, de tal manera que si se reunieran una decena de Tramontanas se podría leer el poema completo.