Publicado: 25.10.2015 08:59 |Actualizado: 25.10.2015 09:00

Los tres grandes problemas de las mujeres trabajadoras en los países más ricos del planeta

La mayor parte de las mujeres trabajadoras de los países del G-20 muestran su preocupación por la dificultad de aunar trabajo y familia, la brecha salarial y las dificultades para poner en marcha su propio negocio. 

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Una mujer trabajando en una fábrica.- EFE

Una mujer trabajando en una fábrica.- EFE

MADRID.- Las estadísticas actuales muestran generalmente una mayor inclusión de las mujeres en el mercado laboral. Reflejan el número de trabajadoras, sus salarios y nivel educativo, pero no la desigualdad y las dificultades de conciliar su vida familiar. Al ser preguntadas por estas cuestiones, la mayor parte de las mujeres trabajadoras de los países del G-20 muestran su preocupación por la dificultad de aunar trabajo y familia, según un sondeo realizado por Thomson Reuters Foundation.

La igualdad aparece como su segunda preocupación, tanto al considerar que reciben un sueldo inferior a los hombres por realizar el mismo trabajo como en el acceso a las mismas oportunidades a lo largo de su carrera laboral. Sin embargo, la percepción es diferente según la edad: las 'millennials' (de entre 18 y 30 años) aseguran disfrutar de una mayor igualdad y conciliación familiar que las trabajadoras con mayor edad, indica la encuesta, que ha entrevistado a más de 9.500 mujeres de los países del G-20.



Desigualdad salarial

Las trabajadoras de los países más ricos del G-20 son las que perciben una mayor desigualdad salarial respecto a los hombres por hacer el mismo trabajo. En Estados Unidos esta situación es el principal problema para las mujeres encuestadas, y no parecen estar desencaminadas. Según el último censo, las mujeres ganan una media de 79 centavos por cada dólar que obtienen los hombres.

En Estados Unidos las mujeres ganan una media de 79 centavos por cada dólar que obtienen los hombres.

A una situación similar se enfrentan las mujeres de Alemania, Francia, Reino Unido, Canadá, Brasil y Australia. Prueba de ello es que en el sondeo, la preocupación por la desigualdad salarial está más de diez puntos por encima de la conciliación con la vida familiar o el acceso a los mismos puestos de trabajo.

Pese a que la desigualdad salarial en estos países se ha disminuido en los últimos años, el estudio señala la lentitud de este avance. Si se continúa en la tendencia actual, harán falta 80 años más para que hombres y mujeres cobren lo mismo.

Otro de los factores importantes es que la preocupación ante esta cuestión crece con la edad: mientras que el 43% de las mujeres menores de 35 años creen que ganan lo mismo que los hombres, la cifra cae a un 34% entre las mujeres entre 50 y 64 años.

Este dato coincide con las conclusiones de la Asociación Americana de Mujeres Universitarias (AAUW), que sostiene que las trabajadoras suelen obtener el 90 por ciento de las ganancias de los hombres sobre los 35 años, mientras que a partir de esa edad y hasta su jubilación, ganan en torno al 75-80% del salario de los hombres.

Conciliación familiar

Por otro lado, los países donde las mujeres se quejan de menores opciones a la hora de conciliar su vida familiar y laboral y consideran que el hecho de tener hijos daña su carrera profesional son principalmente ricos y europeos, con Alemania, Italia, Francia y Reino Unido a la cabeza.

Es en los países ricos y europeos donde más problemas tienen las mujeres para conciliar su vida familiar y laboral 

Frente a ellas se sitúan las brasileñas, de las que un 71% se muestran satisfechas con la unión de su vida familiar y laboral. En este país las mujeres cuentan con una baja por maternidad de entre cuatro y seis meses, con la garantía de que podrán volver a su mismo puesto de trabajo y la posibilidad de trabajar a tiempo parcial hasta que su hijo cumpla un año de edad.

La experta en cuestiones de género del Banco Mundial Henriette Kolb explica en el estudio que el factor común en los países donde las mujeres aprecian una mayor conciliación es la implicación de las familias en el cuidado de los niños y la disponibilidad del trabajo doméstico barato y, en muchos casos, irregular.

De hecho, en los países europeos del G20 el principal problema de las madres trabajadoras es la poca disponibilidad de niñeras o guarderías, además de sus precios desorbitados. En Londres, el precio medio del servicio de una niñera es de 1.300 libras (más de 1.600 euros), lo que hace que algunas mujeres lleguen incluso a perder dinero para poder trabajar.

Dificultades de emprendimiento

Ante esta situación, dos tercios de las mujeres entrevistadas consideran que tendrían más impedimentos a la hora de poner en marcha un negocio. México, Indonesia, Rusia y Turquía son los países donde menos se advierte esta desigualdad: la mitad de las encuestadas sostiene que no tendría mayores dificultades que los hombres.

De hecho, solo en estos cuatro países más de la mitad de las mujeres tiene esta opinión. Al otro lado se sitúan Japón, Italia, Corea del Sur y China: más del 75% de las encuestadas considera que tendría que solventar mayores retos y dificultades si decidiesen emprender.

Pese a que este estudio muestra factores a mejorar para posibilitar una mayor (y mejor) inclusión de las mujeres en el mundo laboral, también se extraen aspectos positivos. Entre ellos destaca la buena percepción de las 'millennials' de cara a una posible conciliación laboral y su confianza en conseguir avanzar en su carrera laboral.