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Un tribunal de Pakistán imputa a siete acusados por el asesinato de Bhuto

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El tribunal antiterrorista de Pakistán que instruye el caso del asesinato de la ex primera ministra Benazir Bhuto imputó hoy a siete acusados en relación con estos hechos, informaron varios medios paquistaníes.

La corte, situada en Rawalpindi, cerca de Islamabad, admitió cargos contra dos antiguos altos mandos policiales y cinco supuestos insurgentes vinculados con el atentado suicida que en diciembre de 2007 acabó con la vida de Bhuto tras un mitin en esa misma ciudad.

Los imputados son el ex jefe de la Policía de Rawalpindi Saud Aziz y el superintendente Khurram Shahzad, bajo acusaciones de negligencia, y Hasnain Gul, Rafaqat Hussain, Sher Zaman, Aitzaz Shah y Abdul Rashid, por su implicación en el ataque terrorista.

Estos cinco últimos son presuntos cómplices de Baitulá Mehsud, supuesto cerebro del atentado que mató a Bhuto apenas dos meses después de que la ex primera ministra hubiera regresado del exilio.

Mehsud fue durante dos años líder del movimiento de los talibanes en Pakistán pero falleció en agosto de 2009 en un ataque con misiles de EEUU en una región tribal paquistaní fronteriza con Afganistán.

Los policías imputados en el caso fueron detenidos en diciembre del año pasado mientras que los insurgentes están en la prisión de Adiala (Rawalpindi) desde hace más de tres años.

El tribunal antiterrorista ha emitido además varias órdenes de arresto contra el ex presidente paquistaní Pervez Musharraf, exiliado en Londres, pero el general, que gobernaba el país cuando ocurrió el asesinato, ha hecho caso omiso de esta orden.

La misión de la ONU que investigó la muerte de Bhuto acusó en abril de 2010 al régimen de Musharraf de haber hecho fracasar la investigación del caso de forma "deliberada", por ejemplo al haber regado con mangueras el lugar de los hechos.

El ahora gobernante Partido Popular (PPP), dirigido por el viudo de Benazir, el presidente Asif Alí Zardari, insinuó al principio que los servicios secretos de Pakistán podrían estar detrás del ataque pero una vez en el poder suavizó su postura.