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La tripulación del JK 5022 erró al configurar el avión para despegar

Un informe asegura que no se realizó "la acción de despliegue" de los 'flaps' y los 'slats' tras una serie de "fallos y omisiones"

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'La tripulación hizo uso de los teléfonos móviles durante las fases de preparación del vuelo y rodaje'. 'La tripulación no respetó el concepto de cabina estéril'. 'Los pilotos utilizaron las listas de verificación de Spanair, pero no se cumplieron de forma completa'. 'La tripulación no seleccionó ni comprobó los flaps y los slats para el despegue...'.

El informe definitivo de la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil (CIAIAC, dependiente de Fomento) sobre el siniestro del avión JK 5022 de Spanair que costó la vida a 154 personas y heridas a otras 18 el 20 de agosto de 2008 en el aeropuerto de Madrid-Barajas carga gran parte de la responsabilidad del mismo en los pilotos de la aeronave y, en menor medida, en los técnicos de mantenimiento de la compañía y en errores de funcionamiento en el sistema de aviso del aparato.

El informe sugiere que el piloto se apresuró por el retraso acumulado

El texto, hecho público ayer, casi dos años después del siniestro, enumera 78 conclusiones antes de señalar como causa final del accidente que 'la tripulación perdió el control del avión como consecuencia de la entrada en pérdida inmediatamente después del despegue, por no haber configurado el avión correctamente, al no realizar la acción de despliegue de los flaps/slats (alerones de las alas que ayudan al avión a elevarse), tras una serie de fallos y omisiones, junto con la ausencia de aviso de la configuración incorrecta del despegue'.

En concreto, el informe recalca que 'la tripulación no detectó el error de configuración al no utilizar adecuadamente las listas de comprobación' y detalla cuatro de estas omisiones. También apunta como 'factores contribuyentes' en el siniestro 'la ausencia de aviso' del sistema de configuración de despegue, conocido con las siglas TOWS, y 'una inadecuada gestión de los recursos de la tripulación, que no impidió la desviación de los procedimientos ante interrupciones no programadas en la preparación de vuelo'.

Los técnicos no consultaron el manual y su análisis fue 'incompleto'

El CIAIAC ya emitió hace ahora un año un informe preliminar en el que adelantaba que la causa última del siniestro fue la 'inapropiada configuración' del vuelo para despegar a no tener desplegados los flaps y slats del aparato. Ahora el documento, de más de 300 folios, es mucho más detallado y destaca numerosas irregularidades que pudieron influir de un modo u otro en el accidente. Así, destaca, como ya hiciera en su informe del pasado mes de mayo el equipo de peritos nombrados por el juez, que 'la tripulación hizo uso de los teléfonos móviles durante las fases de preparación del vuelo y rodaje', y menciona la conversación que el copiloto mantiene con una mujer para alertarla de que iban a salir tarde.

Asimismo, critica que la tripulación 'no respetó el concepto de cabina estéril' y que permitió la presencia de una tercera persona con la que 'mantuvo conversaciones en cabina no relevantes para sus actividades de vuelo, [...] contribuyendo a que la tripulación se distrajera de sus obligaciones'. También apunta que el piloto se vio posiblemente en 'la necesidad de apresurarse' en el despegue ante 'la alta temperatura de la cabina y el retraso acumulado' en el vuelo.

Sobre el personal de mantenimiento de Spanair que se encargó de atender la avería de calentamiento de una sonda del avión antes del accidente (dos mecánicos están imputados por el juez junto a tres directivos de la compañía), destaca que 'no consultaron el manual de mantenimiento de la aeronave' y que realizaron 'un análisis incompleto' de dicho fallo. También apunta que realizó 'una acción incorrecta' al desactivar la calefacción de dicha sonda. Los investigadores sugieren que su actuación en este sentido fue 'limitado' con 'el objetivo de permitir el despacho del avión'.