Publicado: 01.06.2013 08:38 |Actualizado: 01.06.2013 08:38

¿Quién es la Troika?

Equipos de entre 30 y 40 expertos deciden los recortes que han de llevar a cabo los países que han recibido un rescate

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La tríada formada por la Comisión, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) es lo que se conoce como la Troika, un conjunto de organizaciones de las que sólo hay información sobre las conclusiones o memorandos de entendimiento que publican sobre los países rescatados a los que asisten. Sin embargo, se ignora cómo estas instituciones llegan a tomar estas decisiones que están determinando el futuro de los ciudadanos europeos, pero en mayor medida la de los griegos, irlandeses, portugueses, chipriotas y españoles.

Pero, ¿cuál es el trabajo que realizan estas instituciones? Entre 30 y 40 expertos de las tres instituciones son enviados al país que se debe examinar para controlar que se están llevando a cabo las medidas impuestas, aseguran fuentes comunitarias a Público. Cuatro veces al año estos técnicos examinan los estados centrándose en ámbitos como la política presupuestaria, el marco macro-económico, las reformas estructurales o las reformas bancaria, y aseguran que se están cumpliendo los requisitos especificados. No sólo existe un equipo itinerante, sino que la Comisión Europea y el FMI mantienen personal en Atenas, Dublín y Lisboa, con el fin de "asegurar un diálogo continuo con las autoridades", detallan fuentes europeas. En este sentido, Servaas Deroose es el Jefe de Misión en España, puesto que la Comisión Europea no tiene un representante permanente en Madrid, a diferencia del FMI.

Según han explicado a este diario fuentes europeas, el trabajo que realizan se basa en un análisis "muy exhaustivo" de los datos que se disponen sobre el país en cuestión. Estos datos se obtienen tras reunirse con una serie de interlocutores del gobierno, la Administración, partes interesadas como empresarios, trabajadores, y algunos académicos. Sobre este trabajo técnico, los jefes de misión; generalmente tres, puesto que cada institución designa a uno, discuten con los líderes políticos la orientación del programa y las medidas clave que han de tomarse, las cuales se publican en el memorándum de entendimiento. Sobre la base de este memorando y las conclusiones de la misión, el Eurogrupo decide sobre cada desembolso de la asistencia financiera que estimen necesaria para cada país.

La diferencia entre los equipos de la Comisión, el FMI y el BCE reside principalmente en este último organismo, que al no tener derecho a prestar dinero a países, no toma en ningún momento ninguna decisión y no ha firmado ningún memorando de entendimiento. El BCE no tiene derecho a prestar dinero a países, por lo que normalmente no tendría ningún papel en esta tríada. Sin embargo, los estados miembros durante la negociación del primer rescate entre la Unión Europea, el FMI y Grecia pidieron que esta organización formara parte de la Troika. La labor que tienen los expertos del BCE es de la misma clase que las otras instituciones, pero tiene una función meramente consultiva. "La cooperación de los equipos de las misiones del BCE con los del FMI y la Comisión Europea es muy estrecha y constructiva y se realiza en un excelente espíritu de equipo", aseguran fuentes del BCE a Público.

En España el trabajo de análisis se basa principalmente en la estabilidad financiera y en la salud de los bancos, es decir, de analizar la situación de la banca en general. Mientras, en otros países, como en Grecia, se tratan asuntos económicos relacionados con las finanzas públicas, impuestos, etc.

Los expertos que forman parte de estos equipos son empleados de las instituciones de la Troika y son seleccionados según su experiencia y conocimiento del tema que vayan a tratar en el país indicado, puesto que no siempre envían a las mismas personas a los distintos países rescatados. Por ello, el equipo no es el mismo en cada país y el número de personas que participan en una misión de examen puede variar, así como el perfil del equipo que cumple con las necesidades específicas de la misión de examen, declaran fuentes de la organización. Todos ellos cuentan con una amplia experiencia en el diseño y supervisión de políticas económicas, subrayan.

Cabe señalar que algunos expertos denuncian el secretismo de estas tres instituciones en relación a saber cuál es el proceso que siguen para tomar decisiones tan relevantes para la ciudadanía. Kenneth Harr, miembro de Corporate Observatory Europeo considera que estas organizaciones son "opacas". "No existe un control democrático real de su comportamiento, esto hace que sea aún más aterrador que la Troika tenga un papel tan decisivo en el destino de los países que han prestado el dinero de la UE o del FMI", declara.

Guntram Wolff, director del Think Tank Bruegel, uno de los más significativos sobre asuntos económicos y financieros, asegura que "el juicio sobre si la Troika ha resultado con existo o ha fallado es más difícil de realizar de lo que parece". "Para realizar un juicio de estas características hay que tener en cuenta las circunstancias de los países en los que se han llevado a cabo los programas", señala. Además se apoya en la idea de que ninguno de los países que están siendo supervisados por la Troika se ha pronunciado sobre ello, por lo que no se puede saber todavía.

No obstante, otros expertos no comparten la opinión de Wolff  y son más tajantes en su respuesta. Martin Konecny, miembro de Corporate Europe Observatory (CEO), asegura que la Troika es "una fuerza destructiva que obliga a llevar a cabo medidas que se oponen a los intereses de las mayorías". "La responsabilidad de la crisis tiene sus causas en una integración neoliberal de la zona del euro en la última década y es cierto que los gobiernos de los países de la periferia europea tienen su propia cuota de responsabilidad, pero las políticas actuales son contraproducentes y  son la principal razón para el desempleo en esos países", continúa.

"Yo no diría que la Troika de por sí representa un nuevo poder, ya que consiste en instituciones ya existentes. Yo sugeriría que la Troika representa una nueva técnica de poder o un conjunto de tales técnicas", señala Konecny. "La Troika es una grave amenaza para la democracia y la socava en forma alarmante", añade el experto de Corporate Europe Observatory. Este especialista piensa que antes de la crisis era la "mano invisible del mercado" la que justificaba determinadas políticas, pero actualmente es la "mano visible de la Troika". "Si los gobiernos tratan de desafiar a la Troika y su política, la presión aumentará a un punto en el que tengan que renunciar para dejar paso a los llamados gobiernos de expertos", subraya.

Guntram Wolff cree que la imagen que se tiene de la Troika depende del territorio, puesto que en los países en los que tiene una relación directa la imagen es "fuerte y negativa", mientras que en el resto de Europa considera que "no existe particularmente esta imagen".

Esta misma opinión la comparte Kenneth Harr, de Corporate Europe Observatory. "Creo que huelga decir, que los ciudadanos de los países en los que opera la Troika no tienen una imagen positiva de la Troika", señala, "la mayoría no tienen nada que agradecer a la Troika".

Este experto considera que "el enfoque de la política económica es completamente despiadado puesto que la Troika ha atacado sistemáticamente a los salarios y al bienestar allí donde ha llevado a cabo su negocio, y lo ha hecho al obligar a los gobiernos a cumplir, por lo que no ha existido un verdadero diálogo o negociación".

"Para los ciudadanos, la Troika es la pesadilla política. Desconocidos, burócratas anónimos de tres poderosas instituciones que no rinden cuentas, llevan la voz cantante en los hechos fundamentales de su vida e imponen programas económicos que pagan la mayoría", zanja Harr.