Público
Público

El TS valora que un asesino ocultara a sus hijos el crimen

Pese a arrebatarles a su madre, el tribunal rechaza el alejamiento porque les tiene afecto

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Mató a su mujer y ha sido condenado a 23 años de cárcel por ello, pero podrá seguir viendo a sus hijos, porque aunque les arrebató a su madre, tuvo el gesto de impedir que los pequeños presenciaran el crimen. 'A pesar de la autoría de su horrenda acción para con la madre de los niños, el afecto que a éstos personalmente aún les profesa (...) tomando la precaución de retirar al hijo varón de la estancia donde cometió el crimen [y llamar a un familiar para que] viniera a recoger a los menores (...) resulta evidente la ausencia de fundamento para acordar una pena accesoria', argumenta el Supremo, en una sentencia que confirma los 23 años de prisión, pero desestima el alejamiento de los menores, a quienes tendrá que indemnizar con 200.000 euros.

'La hija de puta creía que no iba a tener huevos', dijo Rafael S., en presencia de la Guardia Civil, tras cometer el crimen. Los hechos sucedieron en 2006 en San José de la Rinconada (Sevilla). Después de mantener una discusión, el agresor entró en la habitación donde dormían su esposa y su hijo de siete años y con quien se comportaba en alguna ocasión de 'forma severa', y lo trasladó al cuarto de su hija, de tres años.

A continuación, cogió dos cuchillos y una figura de bronce de 2,5 kilos y regresó hasta la habitación donde seguía durmiendo su mujer, según recogen los hechos probados de la sentencia. Primero la golpeó fuertemente con la figura hasta que ésta se rompió en varias piezas y luego le asestó 43 cuchilladas por todo el cuerpo, lo que le produjo la muerte tras 15 minutos de agonía. El agresor, antes de llamar a la policía, telefoneó a una hermana suya para que se hiciera cargo de los dos menores. Cuando los agentes llegaron al domicilio, se dispuso a beber un trago de una botella de whisky que sostenía, medio vacía, en su mano derecha.

El alcohol y el alejamiento de los menores han sido estas semanas asuntos de debate clave paro la reforma de la Ley de violencia de género. El Congreso propuso, por un lado, que los condenados por maltrato perdieran la custodia de los hijos y el régimen de visitas en todos los casos. Y, por otro, que el consumo de alcohol o drogas fuese considerado como agravante y no como atenuante. Finalmente, la Comisión de Igualdad dio marcha atrás sobre la embriaguez y recomendó suspender las visitas sólo cuando haya motivos para ello.