Público
Público

La UE abre una nueva grieta en el secreto bancario

Se desbloquea una directiva que impedirá negar datos bancarios en caso de fraude fiscal

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

La Unión Europea (UE) puso hoy coto al secreto bancario en las investigaciones de fraude fiscal. El Consejo de ministros de Economía (Ecofin) venció hoy las reticencias de Luxemburgo y Austria, que defienden la opacidad dentro de su territorio, y acordó hacer obligatorio el intercambio de información cuando haya una investigación en un Estado miembro en marcha.

'El secreto bancario no volverá a ser utilizado como una excusa para no suministrar información sobre los impuestos que se deben', aseguró Algirdas Semeta, el comisario europeo de Impuestos. El texto inyectará transparencia al origen del dinero que proceda de 'ingresos del empleo, honorarios de directivos, dividendos, ganancias de capital, regalías, algunos seguros, pensiones y titularidad de cualquier ingreso que emane de bienes inmuebles', pero no se aplicara con carácter retroactivo.

Bruselas recuerda que el G-20 se fijó la lucha contra la evasión de impuestos como una de sus prioridades, algo que cobra todavía más importancia 'en el actual clima económico en que los presupuestos nacionales están sometidos a mucha presión', según Semeta. La directiva 'es muy positiva para nuestra Administración tributaria', aseguró la vicepresidenta económica, Elena Salgado, porque prevendrá el fraude fiscal y avanza en el empeño por 'combatir las jurisdicciones' europeas que siguen defendiendo el secreto bancario, fundamentalmente Austria, Luxemburgo y Bélgica.

La directiva también incluirá reglas precisas para las peticiones de información que evitarán las conocidas como 'expediciones de pesca', es decir, requerimientos vagos para identificar irregularidades en base a la información suministrada. Los 27 pactaron que el país investigador facilite el nombre y el posible delito, como marcan las reglas de la OCDE que la UE hace ahora suyas. El Gobierno luxemburgués consideró este punto como una compensación suficiente que justificó su visto bueno, además de dejar fuera el ahorro particular, objeto de otra directiva que sigue negociándose.