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La UE acuerda que el BCE supervise a los bancos europeos

Hasta quince entidades españolas estarán controladas por el Banco Central Europeo, tras un pacto que favorece la postura alemana

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La presión alemana ha vencido de nuevo y ha vuelto a conseguir que su propuesta fuera la definitiva. Tras 14 horas de negociaciones, el Ecofin ha terminado esta madrugada con un acuerdo sobre el supervisor bancario, de forma que la Cumbre que comienza esta tarde en Bruselas no tendrá que recoger el testigo y podrá refrendar la decisión de los veintisiete ministros de Economía europeos.

El Banco Central Europeo se va a encargar de supervisar las entidades financieras con un activo de más de 30.000 millones o que corresponda el 20% del PIB del país correspondiente. Siguiendo el primer criterio, en España se van a controlar 15 entidades, dejando fuera a Barclays, Banco de Valencia y Deutsche Bank.

Alemania se ha impuesto al final de la negociación, mientras que Francia y España han cedido para poder alcanzar un acuerdo. Las cajas alemanas seguirán siendo controladas por el país germano, por lo que no perderán el poder sobre estas. Eso sí, el límite de activo de la entidad financiero que se ha impuesto se corresponde al planteado por la presidencia europea de Chipre que buscaba mediar entre ambas propuestas. El acuerdo también incluye que el BCE podrá controlar directamente un banco pequeño si lo considera necesario.

El comisario de Servicios Financieros, Michael Barnier, ha sido el responsable de concretar el acuerdo por el que cerca de 200 bancos de la eurozona serán supervisados de los 6.000 totales.

El tamaño de las entidades que serían supervisadas por este órgano europeo era una de las incógnitas, así como el sistema de votación. Finalmente, Reino Unido ha alcanzado su meta e impone un sistema de mayoría doble que le otorga más importancia y no le excluye en la Autoridad Bancaria Europea (EBA).

Para evitar una 'contaminación', según había señalado el ministro español, Luis de Guindos, entre la política monetaria y las funciones de supervisión se ha acordado la creación de un consejo de supervisión dentro del BCE que pretende garantizar la igualdad de trato a los países que forman parte de la zona euro y que participan en la supervisión bancaria, como aquellos que se quedan fuera.

Sin embargo, en el Tratado se establece que el consejo de gobierno de la autoridad monetaria (donde sólo están representados los países de la zona euro) será el encargado de tomar las decisiones finales. Para solventar estas diferencias, han fijado un cambio cuando se tenga que reformar el Tratado para separar la supervisión de la política monetaria. 

Sobre la recapitalización bancaria directa de los bancos europeos, de la que no se beneficiará España, se ha pactado un retraso hasta marzo de 2014, fecha en la que se estima que el supervisor único estará en marcha. Alemania y Holanda vencen en este aspecto, aunque Barnier ha concretado que en caso necesario, el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) podría inyectar fondos directamente y, además, el BCE comenzaría a supervisar el banco.

Todavía está pendiente que el acuerdo se ratifique por el Parlamento Europeo, así como por los jefes de estado que se reúnen esta tarde en Bruselas para abordar este tema y un marco de mínimos sobre el futuro de la eurozona.

El ministro chipriota, Vassos Shiarly, ha comparecido en la rueda de prensa posterior a la reunión y ha recordado que la creación del supervisor bancario es 'un elemento clave' para la unión bancaria. También ha señalado que el objetivo es que 'restaurar la confianza en los mercados financieros'. Bruselas espera que todos los países que no forman parte de la moneda única se sumen a este órgano.