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La UE da el visto bueno al sucedáneo de la 'tasa Tobin'

Los Veintisiete aceptan la introducción en enero de 2014 de un impuesto a las transacciones financieras que podría dar 35.000 millones de euros al año. España participará en el experimento junto a otros 10 paíse

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Austria, Alemania, Bélgica, España, Estonia, Eslovenia, Eslovaquia, Francia, Grecia, Italia y Portugal ya tienen el visto bueno de la Unión Europea para poner en marcha un impuesto a las transacciones financieras (FTT) a partir de enero de 2014. Este paso es 'un hito porque por primera vez el impuesto sobre las transacciones financieras se aplicará en un bloque de países que representa a dos tercios de la Unión, y que responde además a un llamamiento de los ciudadanos', dijo el comisario de Fiscalidad, Algirdas Semeta, que ha animado a esos Estados a avanzar en su puesta a punto.

El procedimiento de cooperación reforzada, bajo el que se ha adoptado esta decisión -la primera de este tipo y que requiere la participación conjunta de nueve Estados miembros- les permitirá 'subirse a bordo de las FTT cuando lo deseen'. Semeta explicó que a partir de ahora 'la Comisión Europea reaccionará rápidamente y presentará una propuesta en las próximas semanas sobre esa cooperación reforzada'.

Si se acepta, 'luego serán los Estados miembros los que tendrán que tomar cartas en el asunto y decidir cuál es el porcentaje del impuesto'. A este respecto, la tasa que se ha barajado por el momento es del 0,1%, mientras que los productos financieros derivados se gravarán con un 0,01%. 

Aunque algunas voces críticas aseguran que una tasa de ese tipo sólo podría tener el efecto esperado si se aplica a nivel global o, al menos en toda la UE, los Estados que participan en la iciativa empiezan a frotarse las manos por los ingresos extra que podrían registrar ya el año que viene. Según varios estudios, la tasa podría dar 35.000 millones de euros anuales.

'Seremos capaces de ponerlo en marcha en el menor tiempo posible', dijo el francés Benoit Hamon a los medios. Alemania y Francia decidieron ir hacia adelante con el impuesto con el apoyo de un pequeño grupo de países después de que fracasara el intento por imponer un gravamen a nivel de toda la UE o, al menos, en la Eurozona. Suecia, que eliminó este impuesto que estuvo aplicando con anterioridad avisó de que las inversiones se irían a otra parte del mundo.

Entre los díscolos está Reino Unido, que se abstuvo en el voto junto con Luxemburgo, la República Checa y Malta.