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La UE elegirá el 19-N a su nuevo presidente

La presidencia sueca convoca una cumbre especial para decidir los nuevos cargos

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Pese a no haber candidato oficial, Friedrik Reinfeldt, primer ministro sueco y presidente de turno de la Unión Europea, tiene 'más nombres que cargos que ofrecer'. Para acabar con el suspense, Reinfeldt convocó ayer una cumbre extraordinaria para el próximo 19 de noviembre. De la 'cena pesada' que mantendrán los 27 líderes europeos saldrán elegidos el nuevo presidente del Consejo, que sustituirá a la presidencia semestral de ahora, y el nombre del sucesor de Javier Solana al frente de la diplomacia comunitaria.

Tras la caída en desgracia de Tony Blair, el mejor situado para ocupar el primer cargo es Herman Van Rompuy, el primer ministro belga que ha conseguido devolver cierta calma a su país tras varios años de convulsiones y tensiones territoriales. Van Rompuy tiene el perfil de lo que la jerga comunitaria ha bautizado como un 'artífice de consensos', una figura discreta que trataría de aunar sensibilidades en vez de intentar imponer sus ideas a los jefes de Gobierno.

Frente a él, popular en los pasillos comunitarios por su carácter conciliador, ha emergido Vaira Vike-Freiberga, la ex presidenta de Letonia. 'Si me dieran la oportunidad, creo que haría un buen trabajo', aseguró ayer en una reunión del Club de Madrid. A su favor juega, además de su experiencia, su condición de mujer en una élite europea dominada por hombres.

David Miliband, ministro de Exteriores británico, es el favorito para dirigir la diplomacia europea, a pesar de haberse autodescartado varias veces. El premier británico, Gordon Brown, quien todavía insiste con fuerza en la candidatura de Blair, según algunas fuentes, podría aceptar a Van Rompuy si a cambio un británico, en este caso Miliband, se cuela en los puestos más altos del mando europeo como ministro de Exteriores. Al puesto de Solana también aspira Massimo DAlema, patrocinado por Silvio Berlusconi.

Pese al número de aspirantes, Reinfeldt rechazó un proceso público de candidaturas cara al jueves de la semana que viene, día de la cumbre. Según él, en cuanto un dirigente actual o antiguo se postula públicamente crea rechazo.

Para los jefes de Gobierno en activo, dijo el primer ministro sueco, sería contraproducente presentarse porque, al perder la apuesta, quedarían tocados ante sus propios ciudadanos.