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La UE se planta por la falta de avances

"No vamos a firmar un cheque en blanco", dice Alemania

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Resentidos por la falta de avances en las negociaciones climáticas de la ONU en Copenhague, los jefes de Gobierno de la Unión Europea decidieron no utilizar su último cartucho. En la cumbre celebrada ayer en Bruselas, los 27 presionaron a EEUU, China e India para que pongan sobre la mesa de Copenhague reducciones drásticas en las emisiones de CO2 si quieren que la UE cumpla su promesa de reducir un 30% las suyas.

'Algunas partes no han presentado propuestas', por lo que la UE 'pide que lo hagan con la mayor brevedad', señala el borrador de conclusiones, al que ha tenido acceso Público. La UE pactó hace ahora un año una reducción de un 20% en las emisiones comunitarias para el año 2020, pero prometió que la reducción llegaría hasta el 30% si otros grandes países se tomaban en serio la cumbre de Copenhague. Sin embargo, en la cita danesa no se cerrará un texto totalmente vinculante y, aún así, no está claro que los países participantes logren un principio de acuerdo que frene hasta los 2ºC el avance del calentamiento global, como pide la ONU.

'Ya nos hemos comprometido a un 20% de reducción de aquí a 2020', aseguró el primer ministro belga, Yves Leterme, uno de los pocos que se atrevió a expresar en público el reproche hacia EEUU que ayer hacía eco en los pasillos. 'Si se toma la misma referencia, Obama hasta ahora se compromete al 4%. Es poco para un presidente de los EEUU que quiere asumir el liderazgo del debate ecológico', aseguró. 'No vamos a entregar un cheque en blanco para que otros se escabullan de sus responsabilidades', aseguró el ministro alemán de Exteriores, Guido Wasterwelle.

Los 27 sí decidieron comprometer fondos para que en los próximos tres años, antes de que entre en vigor el acuerdo de Copenhague, los países en desarrollo comiencen a reorientar sus sistemas productivos hacia la economía verde. El objetivo es ayudar a los países menos ricos con 6.000 millones entre 2010 y 2012, a razón de 2.000 millones al año.

Sin embargo, los compromisos son voluntarios por la insistencia de los países del Este, reticentes no sólo a financiar el crecimiento ecológico de los países en desarrollo en los tres próximos años, sino en todo el período de vigencia del acuerdo de Copenhague. España comprometió 300 millones de euros para todo el período. Suecia aportará en total 800, y el Reino Unido, 725. Dinamarca, Finlandia o Bélgica podrían contribuir con entre 100 o 160 al año, mientras que la 'generosa aportación' prometida por el presidente francés Nicolas Sarkozy está aún por cifrar, al igual que la de Alemania.

Fuentes de la Presidencia sueca de la UE confían todavía en un gran acuerdo en Copenhague, pero reconocen que, si la UE tiene ya enormes dificultades para ponerse de acuerdo en la financiación para los próximos tres años, la factura para los siguientes ocho es, por el momento, poco menos que misión imposible. Si se tiene en cuenta que en la conferencia de la ONU hay 192 países, todo se hace cuesta arriba. 'No es fácil decirle a un mandatario cuánto va a tener que pagar no sólo hoy, sino durante los próximos 11 años', recuerdan.