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La UE rechaza la presión económica a Rabat

Zapatero dice que las sanciones "no resuelven el problema"

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El Gobierno seguirá aplicando sobre Marruecos toda la presión diplomática a su alcance para lograr que reconsidere su posición en el caso Haidar, pero no pasará de la presión a las sanciones. Así lo aseguró ayer el presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, que descartó ante el Pleno del Congreso la posibilidad de aprovechar el semestre de la presidencia rotatoria de la UE para promover un aislamiento internacional del país vecino, como le pidió Rosa Díez (UPyD). En el mismo sentido, los grupos de la Eurocámara rechazaron ayer una propuesta de los partidos de izquierda de presionar por la vía económica al Gobierno de Rabat.

'Soy partidario de avanzar en el Acuerdo de Asociación con Marruecos. La mejora pasa por el acercamiento, por la integración y no por cualquier política de aislamiento', dijo Zapatero, ratificando así su intención de encontrar una solución que preserve las relaciones con Marruecos.

El presidente aseguró que 'trabaja cada hora y cada minuto para resolver la situación', y dijo que confía en que 'triunfen la sensatez y el esfuerzo diplomático' que está haciendo el Ejecutivo 'desde la prudencia' y en que la situación 'se arregle cuanto antes'.

Zapatero comparecía en el Congreso para informar de las prioridades del semestre de la presidencia europea. Un debate en el que el diputado de ICV, Joan Herrera, también se refirió al caso Haidar, al defender que la única prioridad para esos seis meses debía ser 'solucionar de una vez por todas la asignatura pendiente del Sáhara'. El presidente reiteró su postura de que 'es un tema de Naciones Unidas'.

El debate sobre la situación de la activista saharaui se prolongó durante el turno de preguntas al Gobierno. La diputada de Nafarroa Bai, Uxue Barkos, criticó el 'resultado nulo' de las gestiones diplomáticas realizadas hasta ahora por el Ejecutivo, al que afeó su 'silencio ante las amenazas y el chantaje' del Gobierno marroquí.

El presidente, sin mencionarlas directamente, aprovechó para volver a descartar las sanciones económicas a Rabat, y sostuvo que esta medida 'puede ser muy halagadora un día en un periódico ante determinada opinión pública, pero no resuelve el problema'.

El PP aprovechó la ocasión para, de nuevo, atacar al Gobierno. Soraya Sáinz de Santamaría y Rafael Hernando criticaron 'la entrada irregular' en España de la activista. 'Su nivel de hipocresía es insultante', replicó la vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega. Por su parte, el titular de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, volvió a rechazar la mediación del rey en el conflicto. 'Es al Gobierno al que le corresponde dirigir la política exterior', resolvió.

Mientras, en Bruselas, los grupos políticos de la Eurocámara pidieron ayer el regreso 'sin dilación' de Aminatou Haidar a El Aaiún para que pueda 'reunirse sin obstáculos con sus hijos y su familia'. La resolución será aprobada hoy por el pleno, tras el pacto alcanzado ayer entre los partidos de izquierda, conservadores, liberales y verdes.

El texto critica con dureza a Rabat por su gestión de la crisis y le pide que devuelva el pasaporte a Haidar y cumpla así con la legislación de la ONU en materia de derechos humanos. Además, pide más implicación de la UE.

Dos reivindicaciones, una del Partido Popular Europeo y otra de IU-Los Verdes, se quedaron fuera de la resolución pactada por falta de apoyo. Así, los grupos más a la izquierda tratarán de impulsar en la votación de hoy la amenaza de la UE de frenar las privilegiadas relaciones con Rabat, que el año que viene se escenificarán en la primera cumbre UE-Marruecos.

Los conservadores, por su parte, intentarán forzar una condena al Ejecutivo español, a quien acusan de 'corresponsable moral' del vuelo de regreso frustrado de Haidar a El Aaiún.