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La UE retrasa la decisión de ayuda a los países pobres, pero espera reunir 6.000 millones

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La primera jornada de la cumbre de la UE dejó en el aire la cifra que aportará para ayudar a los países en desarrollo a luchar contra el cambio climático entre 2010 y 2012, aunque dio señales de que espera reunir cerca de 6.000 millones de euros para ese trienio (al menos 1.800 millones anuales).

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, aseguró al final de la jornada que, sumando las aportaciones anunciadas hasta ahora por los Estados miembros, la UE ya cuenta con unos 1.800 millones de euros anuales, aunque obvió dar más detalles y confirmar la oferta francesa.

"Esperamos a dar cifras mañana porque serán mejores de las que podemos tener hoy", indicó en rueda de prensa el primer ministro sueco, Fredrik Reinfeldt, quien añadió que las delegaciones trabajarán toda la noche para lograr un acuerdo este viernes.

La presidencia sueca de la UE se había propuesto que el Consejo Europeo de hoy y mañana fijase una cifra para apoyar a los países en desarrollo a luchar contra el calentamiento global durante los últimos tres años de vigencia de Kioto, hasta finales de 2012.

En concreto, fuentes diplomáticas afirmaron que Suecia esperaba lograr al menos 2.200 millones de euros anuales entre todas las aportaciones de los Veintisiete, una cantidad que quizá aún sea posible lograr mañana.

Hasta ahora doce países de la Unión han dado pistas sobre cuánto estarían dispuestos a ofrecer, aunque no todos lo han comunicado de forma oficial.

España anunció esta noche a los Veintisiete, su disposición a entregar 300 millones de euros para el trienio (100 millones al año), informaron fuentes diplomáticas.

La misma cantidad comprometió Holanda y, aunque no ha habido un anuncio claro al respecto, se espera que Francia y Alemania aporten cerca de 1.000 millones cada una (entre 300 y 400 millones anuales), una cifra parecida a la que dará Reino Unido.

Bélgica, por su parte, concederá unos 150 millones para todo el periodo; Dinamarca, 160 millones; Finlandia; alrededor de 100 (algo más de 30 al año) y Suecia 765 millones (ligeramente por encima de los 250 al año).

Portugal estaría dispuesta a otorgar alrededor de 9 millones para los tres años y Eslovaquia, 3 millones.

Polonia ha avanzado que podría facilitar entre 50 y 60 millones siempre que se le permita vender los derechos de emisión que le concedió el Protocolo de Kioto y no haya utilizado una vez expire este tratado a finales de 2012.

Países como Letonia, Bulgaria y Hungría no contribuirán a la aportación comunitaria a la llamada "financiación adelantada" debido a su débil situación económica, lo mismo que ocurrirá con Grecia.

El Consejo Europeo de octubre pasado acordó que la aportación de los países comunitarios a esta financiación para el periodo 2010-2012 tuviese carácter voluntario, precisamente para proteger a los miembros de la UE más tocados por la crisis económica.

Asimismo, calculó que la financiación internacional para este periodo debería situarse entre 5.000 y 7.000 millones de euros al año (15.000-21.000 millones para todo el periodo).

Si este viernes se confirma una aportación europea de esta envergadura se habrán superado las expectativas de la propia Comisión Europea, que el pasado septiembre calculó que los socios comunitarios deberían aportar entre 500 y 1.500 millones de euros anuales para ese trienio.

La financiación para estos últimos tres años del Protocolo de Kioto, que expira a finales de 2012, es vista como una limosna desde los países en desarrollo, más preocupados por lo que recibirán en el plazo de diez años cuando las consecuencias del calentamiento global se agudicen.

Las organizaciones ecologistas, por su parte, aseguran que la UE juega al despiste al dar tanta importancia a esa "contribución adelantada" cuando aún no ha aclarado si elevará su compromiso de reducción de emisiones del 20 al 30 por ciento como prometió si otros actores internacionales realizaban esfuerzos comparables.