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UPyD ultima los detalles para su I Congreso tras salvar el obstáculo judicial

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Superado el obstáculo de última hora contra la celebración del Congreso de UPyD, una vez que ha sido desestimada la demanda presentada por el grupo de expedientados del partido, la formación que lidera Rosa Díez ultima los detalles para el que será su primer cónclave, el próximo fin de semana.

Dos candidaturas, una de la actual portavoz Rosa Díez y otra alternativa, encabezada por el coordinador de la agrupación de UPyD del distrito madrileño de Chamartín, Valia Merino, próximo al grupo de sancionados, se disputarán el Consejo de Dirección.

Ambas listas, que están integradas por 21 personas e incluyen las responsabilidades que asumirán, serán votadas directamente por los afiliados, que podrán hacerlo, por primera vez en España, por ordenador.

Los 500 delegados del Congreso -electos y miembros de la dirección- elegirán el Consejo Político (150 miembros) y aprobarán las ponencias definitivas una vez discutidas las 3.700 enmiendas parciales y las 25 a la totalidad que se han presentado contra la ponencia sobre Estatutos y la Política.

Tanto la lista de Rosa Díez como la de Valia Merino aseguran compartir los mismos planeamientos ideológicos, pero les distancia, de acuerdo con la candidatura alternativa, cuestiones organizativas y de elección de cargos.

Algunas de las propuestas que quieren introducir son que el Consejo de Dirección se elija mediante listas abiertas y no cerradas y bloqueadas porque creen que de esta manera el partido es "mucho más democrático".

Defienden también que se limite el mandato del portavoz a ocho años y que el Consejo de Dirección esté controlado por el Consejo Político.

Precisamente, estos son los cambios que movieron al grupo de catorce dirigentes y militantes de UPyD expedientados, según ha dicho a Efe su portavoz, Gerardo Hernández, a lanzar un órdago discrepante con la dirección y anunciar una candidatura alternativa, lo que desencadenó, el pasado verano, la primera crisis interna de UPyD.

Se les abrió un expediente de expulsión, aún no resuelto, por intentar crear una "estructura paralela", alegó en su momento el partido, y ellos -once, porque tres han abandonado ya UPyD- respondieron con la presentación de una demanda contra la dirección, en la que solicitaban la suspensión cautelar del congreso, una medida que no ha prosperado al haber sido desestimada por el juez.

Es este grupo de detractores, entre otros, el que sostiene la candidatura de Merino, que aspira, con escasas posibilidades, a desbancar a Rosa Díez de la ejecutiva.