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Uribe acusa a las FARC del asesinato del gobernador

El cadáver de Cuéllar, secuestrado el lunes, apareció degollado e irreconocible

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El cadáver del gobernador del departamento suroccidental colombiano del Caquetá, Luis Francisco Cuéllar, que había sido secuestrado el lunes, apareció en la noche del martes degollado. Se trataba del quinto secuestro que Cuéllar sufría. El presidente, Álvaro Uribe, atribuyó la acción desde el inicio del secuestro a la columna Teófilo Forero de la guerilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). El grupo armado no se ha atribuido de momento el crimen.

El relato de los hechos es estremecedor. Cuéllar fue secuestrado en su residencia en Florencia, capital del Caquetá, después de que una granada lanzada contra su vivienda matara al policía que le custodiaba e hiriera a dos más. Los guerrilleros emprendieron la huida. 'Incendiaron el vehículo y más adelante lo degollaron miserablemente para evitar el ruido de los disparos' ante el operativo policial que les acechaba, dijo el presidente Uribe en una alocución televisada. Cuéllar cumplió 69 años el día de su muerte.

Según la familia, el político no contaba con suficiente protección

'Seguramente la decisión [de matarlo] la tomaron por el cerco militar, pero estoy seguro de que lo asesinaron por su incapacidad para andar por la selva', señaló a una radio local Luis Fernando Cuéllar, hijo del gobernador. 'Creo que mi papá se negó rotundamente a caminar y por eso tomaron la decisión de matarlo'. El hijo del político asesinado recordó las palabras de su padre tras el último secuestro sufrido, en 1999. 'Si me vuelven a llevar, yo no les camino. Pase lo que pase, no les camino'.

Cuéllar sufría una lesión en la rodilla que le dificultaba andar. Su primer secuestro data de 1987. Durante el segundo, le mantuvieron 78 días en la selva y fue liberado tras pagar un rescate. El tercero, en 1997, se produjo mientras regentaba la Alcaldía de Florencia. Uno de sus hijos murió durante una acción armada en una de sus fincas. Y, según informa El Tiempo de Bogotá, la Fiscalía colombiana le investigaba tras las acusaciones de paramilitares que le relacionaban con esos grupos armados. En definitiva, la historia de una familia que es la historia de Colombia.

El hijo de Cuéllar cree que este se negó a caminar y por eso lo mataron

Desde su entorno más cercano se han vertido críticas por la 'muy poca seguridad' con la que se protegía al político asesinado. 'El carro que llevábamos no era el adecuado para un gobernador', relató a otra emisora local Imelda Galindo, su esposa, que también estuvo cautiva durante el primero de los cinco secuestros. Cuéllar había sido secuestrado siempre con fines de extorsión.

Con esta acción, las FARC retoman una táctica abandonada desde 2002, cuando secuestraron al gobernador de Antioquia, quien moriría meses después durante la operación de rescate. La acción que ha acabado con la vida del gobernador del Caquetá es el secuestro más grave desde que Uribe y su política de seguridad democrática conquistaron el poder en 2002.