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Uzbekistán se examina ante Occidente en unas elecciones legislativas sin oposición

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Uzbekistán, país centroasiático gobernado por uno de los regímenes más autoritarios del mundo, intentará este domingo romper su aislamiento internacional con unos comicios legislativos sin participación de la exiliada oposición.

"Las elecciones son un importante test para confirmar nuestro apego a los principios de libertad de expresión y elección, y para fortalecer el sistema pluripartidista", señaló Islam Karímov, líder uzbeko desde 1990.

Desde su reelección en 2007, el líder uzbeko ha tendido puentes con Occidente al abolir la pena de muerte y cedido el territorio para el tránsito de cargas no militares a Afganistán con el fin de volver al redil de las naciones civilizadas.

En respuesta, la Unión Europea levantó las sanciones que le impuso tras la matanza de centenares de civiles en Andiyán (2005): el embargo de armas y la negativa a expedir visados a altos funcionarios.

En todo caso, Uzbekistán aún tiene mucho que mejorar en lo que a credenciales democráticas se refiere, ya que en las elecciones del domingo al Oliy Mazhlis, la cámara baja del Parlamento, tomarán parte 517 candidatos de cuatro partidos, todos oficialistas y ninguno opositor.

Estos son el Partido Democrático Popular, el Partido Social-Demócrata "Adolat" (Justicia), la alianza Movimiento de Empresarios-Partido Democrático Liberal y el Partido Democrático "Miliy Tiklanish" (Renacimiento Nacional), las únicas cuatro fuerzas políticas registradas por el Ministerio de Justicia y con representación parlamentaria.

Además, la Comisión Electoral Central ha informado de que el Movimiento Ecologista de Uzbekistán, pese a no concurrir en los comicios, recibirá automáticamente quince de los 150 de la Cámara de Diputados, con el fin de incrementar su papel en la sociedad.

Según la Constitución uzbeka, en caso de incapacidad del presidente, sus facultades las debe asumir uno de los diputados del Oliy Mazhlis, por lo que Karímov debe tenerlo todo atado y bien atado.

"Las enmiendas introducidas al sistema electoral reflejan los estándares internacionales y buscan liberalizar la legislación electoral para hacerla más democrática", dijo Karímov.

El presidente uzbeko mantiene que los cambios electorales introducidos a petición de Occidente permiten un acceso equitativo de los candidatos a la radio y televisión, e "impiden la interferencia de los funcionarios en el proceso electoral".

No obstante, suprimió la opción de que grupos de iniciativa electoral promuevan candidatos y dejó sin apenas posibilidades a los políticos independientes y opositores.

La legislación también impide la participación en las elecciones a quienes no hayan vivido en el país los últimos cinco años, requisito que se puede aplicar a casi todos los líderes opositores, exiliados en Occidente.

Los opositores se reunieron en octubre pasado en Bruselas para denunciar ante Occidente la política de represión de todo aquel que se atreva a disentir públicamente de Karímov.

Los líderes de Erk (Libertad), Birlik (Unidad) y otros grupos congregados bajo la plataforma "Unión 13 de mayo", fecha de la matanza de Andiyán, acusan al régimen de equiparar a todo musulmán practicante a un integrista enemigo del pueblo.

Según Human Rights Watch, en vísperas de los comicios decenas de opositores y activistas han sido puestos bajo arresto domiciliario, y las autoridades prohibieron reuniones de más de dos personas.

Ante la falta de reformas democráticas, la Oficina para las Instituciones Democráticas y los Derechos Humanos (ODIHR) de la OSCE, que cuestionó los resultados de las presidenciales de 2007, ha enviado un misión simbólica de 14 observadores.

"El espectro político actual no ofrece una auténtica posibilidad de elección. Nuestras recomendaciones no han sido aplicadas. No se observan mejoras significativas en el marco electoral, que no cumple con los estándares de la OSCE", constató la ODIHR en octubre pasado.

La misión emitirá dentro de dos meses un informe sobre las elecciones, del que dependerá en gran medida el futuro de las relaciones entre Uzbekistán y Occidente.

Uzbekistán ocupa las últimas posiciones en las listas de corrupción elaboradas por Transparencia Internacional (174), de libertad de prensa de Reporteros sin Fronteras (160) y libertad económica de la fundación Heritage (148).

Los comicios, en los que los diputados se eligen por circunscripción con mandato único, serán considerados válidos si participa más de un tercio del electorado de ese país, el más poblado de Asia Central.