Público
Público

La vanguardia vasca rinde homenaje a Laboa

Diez años después de la grabación de su mítico disco Gernika Zuzenean, el cantautor donostiarra volvió el sábado a ser el protagonista

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Diez años después de la grabación de su mítico disco Gernika Zuzenean, Mikel Laboa, cantautor donostiarra precursor de la vanguardia cultural vasca, volvió el sábado a ser el protagonista de honor del Victoria Eugenia de San Sebastián. Tras su fallecimiento, el pasado mes de diciembre, fueron sus propios colegas del mundo de la música y de las letras vascas, los que quisieron rendir tributo a legado artístico del músico y a su propia persona, símbolo de la lucha por la libertad de la cultura y la lengua vascas durante y después del franquismo.

El homenaje comenzó con la proyección de Haika Mutil, película sobre el cantautor producida por Imanol Uribe. Laboa había interpretado para la cinta sus grandes canciones en euskara (Txoria Txori, Haika Mutil e Izarren Hautsa) y, además, daba muestra de su impronta creativa y de su capacidad de transformarse en intérprete de fados y fandangos, o en improvisador encima de un escenario. 'No era un cantante, era un transportista, porque su especialidad era la de transportarte con sus canciones a diversos lugares', recordó Bernardo Atxaga, el escritor en euskera más leído y traducido.

Por su parte los músicos dedicaron gran parte del espectáculo a interpretar las obras que inspiraron al propio Laboa. Además del Round About Midnight de Thelonios Monk, el público que llenó el recién renovado teatro de San Sebastián asistió perplejo a la representación de 4.33 del estadounidense John Cage, algo más de cuatro minutos de silencio absoluto.

Por último, el compositor Josetxo Silguero, interpretó, junto con el músico Iñaki Salvador, interpretaron durante cerca de una hora, las diferentes partituras escogidas para la señalada ocasión, en el marco de la Quincena Musical de San Sebastián. Silguero protagonizó un espectacular final de función en el que exprimió al máximo su saxofón gracias a su versión del Baga-Biga-Higa de Mikel Laboa. La pieza, que hace referencia al lenguaje de las sorginas -brujas vascas- y a sus conjuros durante los akelarres, representa desde hace décadas la vitalidad de Laboa y el espíritu de permanencia de la cultura vasca.