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Varias ciudades italianas plantean medidas favorecedoras para que los italianos vayan a colegios con inmigrantes

En Novara se ofrece autobús escolar y comedor gratis para quienes accedan a ir a un colegio con altas tasas de inmigración. Se está produciendo un éxodo de italianos y las autoridades temen la aparición de guetos

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El servicio de comedor y de autobús será gratuito para los niños italianos que vayan a las escuelas de la localidad de Novara (norte) con un alto número de inmigrantes, después de que muchos padres decidieran sacarlos por ese motivo.

El Ayuntamiento de Novara ha tomado esta decisión, de la que informa el diario turinés La Stampa , con el fin de fomentar la integración de los inmigrantes, ya que en algunos centros educativos hay clases con hasta un 80% de alumnos extranjeros, lo que propicia el éxodo de los italianos.

'Clases con sólo extranjeros no fomentan la integración', dice el alcalde de la localidad piamontesa, Massimo Giordano, quien teme que el barrio de Sant'Agabio, donde se registran tan altos índices de concentración de inmigrantes, termine convirtiéndose en un gueto.

Según datos del Ministerio de Educación de Italia, el pasado curso había en el país 614.000 alumnos extranjeros, de los que más de 92.000 eran rumanos y casi 18.000 ecuatorianos, la comunidad latinoamericana más representada en el sistema educativo nacional.

Los mayores porcentajes de presencia extranjera en las aulas italianas se registraron en el centro-norte del país, donde regiones como la Lombardía, cuya capital es Milán, tuvieron un 12% de inmigrantes entre sus alumnos de la educación primaria.

La problema del éxodo de los italianos también afecta a la capital piamontesa, Turín, donde el Ayuntamiento estudia qué medidas adoptar ante el creciente fenómeno de padres italianos que sacan a sus niños de las escuelas en las que hay un elevado número de extranjeros.

'En la clase son 21: 19 son extranjeros y dos son italianos. El año que viene no lo llevo al colegio de su hermana. Lo inscribo en otro, aunque tarde media hora más al día al ir a buscarlo', dice a La Stampa Giorgio Viale, padre de dos niños en el colegio turinés de Croce.

Sin embargo, Giulia Guglielmini, una pedagoga que dirige el colegio Fiochetto, con un 75% de inmigrantes, califica así la actuación de los padres que sacan a sus hijos de los colegios por la alta presencia de inmigrantes: 'Es una cuestión de miopía cultural. Una vez superados los prejuicios se entiende perfectamente que la diferencia, el cambio y el multilingüismo sólo pueden ser elementos enriquecedores'. Muchos padres están de acuerdo con Giulia. 'Los niños van contentos. El problema es que hay madres y padres que creen que lo que sienten los niños no es suficiente' afirma a La Stampa Anna Pontenani, una de la madres cuyos hijos siguen en el colegio.