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Varios judíos toman una casa palestina en Jerusalén Este

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Varios judíos tomaron el martes una casa en la zona árabe de Jerusalén Este, en lo que los palestinos definen como una campaña sistemática para expulsarles y fortalecer el control israelí sobre toda la ciudad.

La casa, construida hace 10 años por la familia Al Kurd, es la séptima que se entrega este año a colonos judíos después de batallas legales en los tribunales israelíes, donde según los palestinos es imposible lograr una audiencia justa.

Estas viviendas, situadas en un distrito de mayoría palestina, muestran ahora la bandera israelí y están protegidas por hombres armados.

La vivienda Al Kurd llevaba ocho años vacía y cerrada por orden judicial a la espera de la resolución de una disputa sobre la propiedad de la tierra.

La policía mantuvo a los miembros de la familia atrás mientras una docena de hombres israelíes retiraba muebles.

"Pueden ir a Siria, Irak, Jordania. Somos seis millones y ellos son miles de millones", afirmó Yehya Gureish, un judío nacido en Yemen y que habla árabe, y que afirma que su familia posee la tierra y tiene documentación del Imperio Otomano para demostrarlo.

"Esta tierra es Israel. Estamos en Israel. Dios les dio esta tierra a los judíos. La Torah lo dice. ¿Quieres guerra? Declárale la guerra a Dios, no a nosotros", añadió.

Israel se anexionó Jerusalén Este en la Guerra de los Seis Días, en 1967, y considera la ciudad su capital, aunque no tiene el reconocimiento internacional. Unos 200.000 judíos viven en Jerusalén Este junto a unos 250.000 palestinos.

Los palestinos, que quieren esta zona de la ciudad como capital del estado que esperan crear en Cisjordania y la Franja de Gaza, dicen que tienen pocas posibilidades de ganar casos de propiedad en los tribunales israelíes o de reclamar tierras o viviendas en Israel y en Jerusalén Este.

Un activista del movimiento propalestino Solidaridad Internacional grabó el martes la toma de la vivienda del martes, incluyendo algunos insultos y una breve discusión, pero no violencia.

"Soy jerosilimitano, un palestino. No he venido del otro lado del mundo", dijo Rifka al-Kurd, que hizo construir la casa hace 10 años para su hija casada.

Un grupo de judíos ortodoxos veía la escena desde el tejado de una casa cercana que tomaron en agosto, el mismo día en el que sus residentes palestinos anteriores fueron desahuciados. Una bandera israelí ondeaba en el tejado.

También miraban varios miembros de la familia Al Ghawi, que han acampado en la acera junto a su antigua casa durante tres meses en una protesta contra el desahucio. La policía israelí rompió su tienda la semana pasada, pero han vuelto a establecerla.

EEUU y Naciones Unidas han pedido a Israel que detenga los desahucios y demoliciones de casas de palestinos en Jerusalén Este.

Israel afirma que tiene sólidas bases legales para tirar estructuras construidas sin permisos. Los palestinos denuncian que les es imposible obtener permisos de construcción de las autoridades israelíes.