Publicado: 20.10.2009 18:52 |Actualizado: 20.10.2009 18:52

El Vaticano quiere captar a los sacerdotes anglicanos casados

La oferta del Papa no incluye que den misa las mujeres y los homosexuales

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El Papa Benedicto XVI hará un hueco dentro de la Iglesia católica a los anglicanos tradicionalistas, que son aquellos que no admiten la ordenación de mujeres ni de homosexuales. En el mundo hay medio millón de anglicanos – incluidos entre 30 y 50 obispos– que no aceptan los gestos de apertura hacia mujeres y gays del máximo referente de su Iglesia, el obispo de Canterbury, y que se pasarían en bloque a la autoridad papal.

Para facilitar esta histórica conversión masiva, el Vaticano admitirá que aquellos sacerdotes anglicanos que estén casados puedan continuar su ministerio dentro de la Iglesia, aunque no podrán llegar a obispos. Los que ya tengan tiara espiscopal deberán conformarse con un sacerdocio.

Lo anunciaron este martes en la Santa Sede el prefecto para la Congregación de la Doctrina de la Fe, William Levada, y el secretario para la Congregación para el Culto Divino,
Joseph Di Noia. El Vaticano concretará cómo se hará esta conversión en una Constitución apostólica, que se publicará en pocas semanas.

La reunificación podría tener lugar antes de la Pascua de 2010, a tiempo para la beatificación de Henry John Newman, un anglicano convertido al catolicismo.

¿Qué pasará si una mujer sacerdote anglicana quiere ejercer su ministerio pero pasándose a las filas católicas, como sus colegas masculinos? Levada admitió que "le sorprendería" que se diera este caso. Por ahora, el Vaticano está dispuesto a aceptar curas casados, pero no a que las mujeres ejerzan el sacerdocio. Y recordó que la ordenación de mujeres y homosexuales declarados, así como la bendición de uniones gays, "han alejado" a la Iglesia anglicana de la reunificación con Roma.

Los curas anglicanos que se conviertan no dependerán de la Diócesis, sino que tendrán una prelatura personal, similar a la de los curas militares o al Opus Dei, y podrán oficiar según su rito litúrgico tradicional. Esta misma solución se podría aplicar a los lefevbrianos (seguidores del arzobispo tradicionalista Marcel Lefevbre, excomulgado por Roma) que quieran aceptar de nuevo la autoridad papal, según algunos vaticanistas. Este fin de semana, Benedicto XVI reiniciará el diálogo con estos curas ultraconservadores. El obispo de Canterbury, Rowan Williams, lejos de parecer afectado por la perspectiva de perder pronto de vista a sus parroquias "rebeldes", consideró que el gesto del Papa es un paso más en el diálogo ecuménico entre dos Iglesias que no renuncian a "abrazar la unidad". El superior de la Iglesia anglicana incluso emitió un comunicado conjunto con el arzobispo católico de Westminster, Vincent Nichols, celebrando “el fin de una período de incertidumbre”.

Las parroquias anglicanas conservadoras están repartidas por todo el mundo, pero tienen como referente al obispo australiano John Hepworth, quien pidió oficialmente el ingreso en la Iglesia Católica en 2007. Un gesto inédito, pues es la primera vez que una comunidad importante nacida tras la Reforma protestante quiere regresar a la obediencia del Papa de Roma.