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De la Vega convencida de que en la UE nadie aceptará un desafío contra la ley

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La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ha valorado el fallo del Tribunal Constitucional (TC) sobre la Ley vasca de Consulta y ha asegurado que nadie que sea respetuoso con los procedimientos democráticos, "y menos el Parlamento Europeo, aceptará un desafío contra la ley".

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, De la Vega ha reconocido que se esperaba la decisión del TC de declarar inconstitucional la ley vasca y ha señalado que el Gobierno siempre ha estado convencido de que la "aventura" del lehendakari, Juan José Ibarretxe, era "contraria a las reglas de juego y no prosperaría".

Sobre la intención del lehendakari de recurrir la decisión del TC ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, De la Vega ha señalado que parece ser que Ibarretxe está empeñado en "mantener su plan a toda costa", una propuesta que "divide a la sociedad vasca y es contrario a la Constitución".

No obstante, ha opinado que el jefe del Ejecutivo vasco es "muy libre de hacer lo que quiera", pero se ha mostrado convencida de que "nadie que sea respetuoso con los procedimientos democráticos, y menos el Parlamento Europeo, va a aceptar ningún un desafío contra la ley como el que él plantea".

Si Ibarretxe acude al Tribunal europeo, el Gobierno defenderá su posición, que ha sido "avalada" por el TC, con la misma convicción como lo ha hecho hasta ahora.

Para De la Vega, los ciudadanos de Euskadi "no merecen ni quieren" propuestas que auspicien la confrontación.

La unanimidad del TC en el fallo demuestra que "teníamos razón", ha dicho De la Vega, antes de recordar que el Ejecutivo ha defendido siempre y lo seguirá haciendo -"con toda la lealtad al lehendakari, pero con todo rigor, ha apostillado-, que los ciudadanos de Euskadi "no necesitan propuestas que no merecen ni quieren y que auspicien cualquier propuesta de confrontación".

Los vascos "quieren y merecen" el autogobierno y los recursos para su desarrollo, pero también "el acuerdo, la cooperación, la lealtad y el respeto a las normas democráticas".