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De la Vega no ve errores en la gestión del Alakrana

"Misión cumplida", proclama la vicepresidenta, que critica al PP por no ofrecer ni una sola «propuesta sensata". Toda la oposición denuncia la falta de autocrítica del Gobierno

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Con los 36 tripulantes del Alakrana sanos y salvos en España, cada día que pasa se agrían más las críticas de la oposición a la gestión gubernamental del secuestro. Ayer, la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, plantó cara en el Congreso de los Diputados a los reproches de la oposición en pleno. Y lo hizo cerrando filas. Arropada desde la bancada por Carme Chacón y Francisco Caamaño, los otros dos ministros que junto a De la Vega serán sometidos a una reprobación, la número dos del Gobierno se confesó 'satisfecha' por el desenlace del secuestro. Para el Gobierno, la prioridad era rescatar indemnes a los pescadores. 'Misión cumplida', recalcó. En ninguna parte del discurso y las replicas de la vicepresidenta y el portavoz socialista tuvo un hueco la autocrítica que les reclamaban todos los grupos.

De la Vega se mantuvo firme. Destacó que tanto la negociación como la posterior liberación se han afrontado respetando 'escrupulosamente' la legalidad, sin salirse 'ni un milímetro'. Armada con ese argumento, el de la legalidad, la vicepresidenta trató de repeler los ataques de los demás grupos. Con él justificó la 'obligación' de trasladar a los dos piratas capturados a España, donde, aseguró, serán juzgados.

Con él también, aclaró las limitaciones de los militares para detener a los piratas una vez concluido el secuestro. Durante el estrecho trayecto que les separaba de la costa, un helicóptero trató de inutilizar el motor del esquife en el que huían, pero no fue posible. La reglas de la operación Atalanta impiden disparar a matar durante una persecución. Una vez en tierras somalíes y mezclados con civiles, se perdieron todas las opciones. Cuando el PP le acusó de querer 'hacer la tortilla sin romper ningún huevo', De la Vega se limitó a recordar que España es un Estado 'garantista'.

En otro de los puntos polémicos del secuestro, el desembarco de tres tripulantes durante un breve periodo de tiempo, la vicepresidenta apeló a la responsabilidad. Respaldó las declaraciones de Chacón de que el Gobierno sabía 'en todo momento' dónde se encontraban los tripulantes y recordó que aquellos días cualquier información se trataba con sumo cuidado para no dañar la negociación. Fue entonces cuando el Gobierno vio por primera vez el posible final de un secuestro que terminaría siete días después.

El PP pregunta si todo el que censura al Ejecutivo está del lado de los piratas

La apelación a la responsabilidad le sirvió para entonar los primeros reproches al PP. De la Vega recordó las declaraciones de Rajoy, a los dos días del secuestro, diciendo que 'eso sólo le pasa a España'. Hizo un breve repaso de los incidentes del Índico: más de 160 intentos con 34 secuestros y recordó que el tiempo de liberación medio supera los cuatro meses.

La vicepresidenta reprochó a la oposición que no respaldara al Gobierno, como ha ocurrido en el resto de países afectados, ni haya ofrecido entre tantas críticas ni 'una sola propuesta sensata'.

Flotaba aún en el ambiente la respuesta de Chacón a una diputada del PP: 'Seguro que tienen soluciones. Les conozco y no les pediré que se las den al Gobierno español, pero podían dársela al de Reino Unido, al de Grecia, al de Malta, al del Taiwan, al de la República Popular China, al de Panamá'. En esta ocasión la unidad de discursos fue impecable. La propia De la Vega destacó la actuación 'sin fisuras' del Gobierno, 'sin que nadie haya escurrido el bulto'.

Para cerrar su intervención, la vicepresidenta puso un 'ejemplo' de responsabilidad: cuando en el año 2000 los empresarios Antonio Tremiño y Francisco Rodríguez permanecieron secuestrados 371 días en Georgia, nadie en el PSOE trató de reprobar al entonces ministro del Interior, Mariano Rajoy.

Ninguna de las explicaciones convencieron, ni mínimamente, a la portavoz del PP, Soraya Sáenz de Santamaría. Desde el principio de la comparecencia, la diputada conservadora dejó claro que sólo se conformaría con la cabeza de la vicepresidenta. 'Por vergüenza propia debería asumir usted misma la responsabilidad', le desafió. Incluso puso fecha: antes de que se voten las reprobaciones del PP a los tres miembros del Gobierno. Sáenz de Santamaría esgrimió ante De la Vega encuestas en la que más de la mitad de la población censura la gestión del secuestro. '¿También les acusará de ponerse del lado de los piratas?, le preguntó.

De la Vega recuerda que los secuestros duran una media de cuatro meses

Además de la ausencia de autocrítica 'sostenella y no enmendalla', criticaron, los conservadores presentaron quejas por la gestión gubernamental durante e incluso antes del secuestro. Para el PP, el Ejecutivo es responsable del secuestro desde el momento en que 'sus prejucios' contra el 'uso proporcionado de la fuerza' les impidieron embarcar militares en los pesqueros.

Tampoco una vez secuestrado el barco se hicieron las cosas bien. La portavoz conservadora criticó 'la descordinación' del Ejecutivo agrabada por la 'dejación de funciones' de De la Vega cuando, en mitad de la crisis, viajó a Argentina para una cita con los responsables de Mercosur. Sáenz de Santamaría incluso criticó la posibilidad de que se haya pagado un rescate. 'Es irreconciliable con la legalidad', se indignó sin dar ninguna alternativa.