Publicado: 14.04.2014 07:00 |Actualizado: 14.04.2014 07:00

Vetusta Morla: "El 21% de IVA y los recortes no son inocentes"

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Guille Galván es compositor y guitarrista de Vetusta Morla desde que el grupo nació a finales de los 90. Ha tocado junto al resto de la banda durante ya más de 15 quince años, durante los cuales ha pasado por todas las fases obligadas para llegar a vivir de lo que hace: compaginar trabajos con ensayos y actuaciones los fines de semana, circuito de garitos...

Ahora acaba de terminar la promoción del tercer álbum de estudio del grupo, La Deriva, un disco que sitúa sus canciones en un momento posterior al crac que ha provocado la crisis, o estafa, económica. Atiende a Público.es justo antes de iniciar los últimos ensayos antes de la gira que inicia el próximo 24 de abril en Murcia.

Empezáis la gira casi al mismo tiempo que comienza la campaña electoral para las elecciones europeas.

Habrá quien diga que está preparado, pero no, es casualidad.

¿Es importante Europa?

"Lo de la UE es una de las grandes coladas desde Maastricht" Yo creo que hay un desconocimiento de la población bastante grande respecto a lo que se decide en Europa. No sabemos realmente qué se negocia allí, qué se trama, aunque después eso afecte a nuestras vidas más de lo que pensamos. La primera impresión es que son unas elecciones de segunda, donde casi mandan a los candidatos que estorban aquí a pasar una temporada por allí. No hay información que diga qué cuartos son los que se juegan allí y cómo afectarán a nuestros intereses personales, desde los del olivarero hasta los del que pesca atunes. Lo de la Unión Europea es una de las grandes coladas desde Maastricht, parecía que no iba a perjudicar pero está cambiando un montón de sectores.

Sacáis disco, La Deriva. La canción que le da nombre dice que "ya no hay timón en la deriva", "no quiero timón en la deriva" y que "hay esperanza en la deriva". ¿Cómo se puede resumir esta deriva?

La deriva es realmente el primer disco en el que nos hemos planteado unas coordenadas a priori antes de empezar a componer. Queríamos encontrar un punto de empatía que nos uniera a los seis, ya que somos gente cercana pero cada uno está en un proceso vital distinto. Buscábamos encontrar un punto en común a través del cual explicar el momento en el que estamos después de que algo haya hecho crac. A partir de ese crac podemos contar muchas historias: emocionales, personales, sociales, individuales... Localizamos un punto donde notamos que cuando las cosas no van, más allá del contexto político, cuando se tuercen y no salen como habías pensado, alcanzas, después de la sensación de peligro, un momento en el que te atreves a salir de tu zona de confort. Te asocias con otra gente, mutas, experimentas una metamorfosis... Nos gustaba esa sensación: ¿qué pasaría si escribimos canciones donde los personajes estén en ese punto?.

¿Cuál es el truco para mantener un grupo de seis personas unido tantos años?

"Alimentamos una pasión por la música más allá de la nómina a final de mes"

Antes de ser músicos casi todos éramos amigos, ya de pequeños. Entonces estamos como por encima del grupo. Cuando hay problemas, lo personal y lo humano se sitúa por encima de cualquier otra cosa. Después está también el hecho de que estuviéramos tocando durante tantos años sin vivir de ello. Al principio era un handicap pero con el tiempo hemos alimentado una pasión por la música más allá del deseo de recibir la nómina a final de mes. Realmente disfrutamos haciendo esto y cuando tienes al lado a alguien que es casi como tu hermano, emociona todavía más.

Sois uno de los pocos grupos españoles que podéis vivir profesionalmente de la música.

Es realmente un privilegio. Ahora mismo parece que hasta trabajar lo es, pero si además lo haces de algo que realmente te gusta, es único.

Hay además una tranquilidad que permite reflexionar todo mucho más tiempo.

"Ahora mismo parece que hasta trabajar es un privilegio" Sí, aunque nosotros, al ser dueños de nosotros mismos, al no estar en una discográfica, también tenemos a veces momentos de bloqueo. No tenemos a nadie que nos diga cuál es el siguiente paso. Somos libres con todo lo que conlleva la libertad: responsabilidad, posibles equivocaciones...

Volviendo al disco, parece que, últimamente, si algún músico o banda saca un disco con temas políticos, se destaca mucho eso, el hecho de que haya escrito una 'canción protesta'. ¿Tan raro es que la música sea comprometida?

Es curioso que se resalte tanto. Quienes hacemos canciones no dejamos de ser trovadores del contexto en el que vivimos, siempre nos alimentamos de las coordenadas históricas en las que nos movemos, en nuestras familias, amigos... Es difícil hoy en día salirse de lo que está sucediendo y del contexto social y ser honesto y contar cosas que te preocupen sin tener en cuenta todo eso. Es algo natural. Pero de repente, con este disco, te preguntan si te has pasado a la canción protesta. No, esto forma parte de nuestras canciones y de nosotros mismos. Resaltando eso se reduce todo a un concreto. A mí me parece, como he dicho, algo natural que todos deberíamos hacer como ciudadanos, y es participar en algo que al final se resume en intentar tener una vida mejor. Parece que durante años estos temas más políticos estuvieron como tachados, te decían que era mejor no meterte en ciertos fregados, pero insisto, debería ser algo natural.


En vuestra web tenéis, de hecho, una sección llamada 'Cooperando' en la que recogéis algunos de los proyectos y campañas en las que habéis participado en los últimos años. Hace poco estuvisteis tocando frente a la embajada de EEUU en el acto que pedía justicia en el caso Couso.

Solo somos ciudadanos que participan en historias justas e interesantes. Además existe entre nosotros un consenso a la hora de participar en ellas. Tenemos la suerte, quizás, de que el foco mediático está más puesto sobre nosotros que sobre la gente que está trabajando en algo y no se le hace tanto caso.

¿Cómo os está afectando el IVA del 21% en los conciertos?

"El 21% de IVA afecta a todo el dominó, a toda la cultura"

Afecta de manera clarísima, pero ya no solo a la hora de vender más o menos entradas. El 21% afecta a todo el dominó, a toda la cultura: al promotor, a la empresa que suministra el equipo en un concierto... Parece que solo repercute en el grupo, en que gane más o menos al subir al escenario, pero no. Hay gente que realmente se está jugando la vida, que tiene su garito a punto de cerrar porque ya no puede programar, o que tiene su empresa de management también al borde del cierre porque no puede contratar nuevos talentos. Es dañino para toda la escalera, sobre todo teniendo en cuenta el contexto general. No se puede entender que si alguien compra una obra en ARCO de, por ejemplo, seis millones, eso tenga desgravación y la música no, es sangrante. No puedes evitar pensar que estas cosas no son inocentes, ni arbitrarias. En crisis se recorta en educación, cultura... Piensas que hay gente a la que le viene bien todo esto por otro tipo de razones, ya que hay áreas que no se están recortando. Afecta y mucho.

¿Qué tendría que hacer hoy alguien que quisiera vivir de la música? Sin vivir de ello, tiene que ser complicado compatibilizar un trabajo, por ejemplo.

Entiendo la situación, durante años yo compatibilizaba trabajos para poder ensayar. Luego afortunadamente nos fue bien, pero durante un tiempo largo fue agobiante. Siempre tenías que pedir días libres, de jueves a domingo estabas tocando... Yo durante nuestra primera promo tenía que ir de un sitio para otro, daba clases en Fuenlabrada, editaba vídeos en otro sitio... Pero lo vivías con ilusión porque estabas sacando algo por primera vez, la posibilidad de centrarte solo en una cosa.

¿Cómo habéis cambiado desde que empezasteis a tocar juntos, y cómo ha cambiado durante ese tiempo el panorama musical?

"Quizás ahora lo que sucederá es que nacerán menos bandas gigantes"

Cada banda busca siempre un nexo común, un lenguaje propio que te identifique y eso siempre se consigue. Nuestra lucha ha sido siempre de qué manera evolucionar, teniendo siempre la sensación de que todos remábamos en el mismo sentido. En cuanto al contexto musical, ha cambiado mucho. Algunas cosas siguen igual, sobre todo el hecho de que siempre habrá bandas que tendrán dificultades para salir adelante, para iniciar su circuito de garitos, moverse... Pero ahora es mucho más difícil, con todo lo que hablamos antes: el IVA, etc. Quizás ahora lo que sucederá es que nacerán menos bandas gigantes. Yo también noto que el público, hoy en día, genera bastante más empatía con las bandas españolas. Se ve por ejemplo en los festivales. Probablemente a finales de los 90, que es cuando comenzamos, no había tanta unión entre el público y las bandas de aquí, había algunas que te gustaban, pero siempre tratábamos de mirar hacia fuera.

Como compositor, habrás notado un cambio desde vuestros inicios hasta hoy, quizás ahora sientas más presión, al tener que responder ante un público.

Al principio tenías bastante con terminar la canción. Ahora, más que lo que vaya a opinar la gente, me presiona más pensar si sigo siendo honesto como músico con lo que escribo y con lo que hago, y eso tiene que ver con mi forma de ver la música y de expresarme. Tienes que ser capaz de integrar tu día a día en algo que sea lo suficientemente relevante como para ser grabado y mostrado. Eso es lo que más vueltas me da en el coco y lo que más presión me puede generar. Al final, cuando escribes tienes que tener la sensación de que eso es lo mejor que puedes hacer, y a mí me gustaría que siempre pasase eso. Debemos tener siempre esa urgencia.

Empezáis una gira larga...

Tenemos presentaciones solos hasta junio, luego en verano la temporada de festivales, tenemos también varias fechas por Europa. Luego México, Colombia, Argentina... Este año lo cerraremos allí.

Muchos grupos españoles buscan salida ahora en Latinoamérica.

Cuando estás allí tienes la sensación de que ellos van de ida y nosotros de vuelta. Allí están en un momento en el que empiezan a pasar cosas, y se nota una vitalidad que aquí parece que se ha perdido. Luego el idioma hace que sea la salida natural. Mucha gente que antes no se lo planteaba ahora intentar picar por allí. Nosotros tratamos de ir una vez al año, como propuesta musical pero también como oportunidad personal y como experiencia. Tenemos la suerte de que la música nos sirve como salvoconducto, como pasaporte para ir de un sitio a otro.