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Victòria Camps reclama recuperar la disciplina y una inmersión en el civismo

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La escuela y las familias necesitan recuperar valores como el esfuerzo, la disciplina y el reconocimiento de la autoridad para hacer posible la educación de niños y jóvenes, según la catedrática Victòria Camps, que reivindica la necesidad además de llevar a cabo "una inmersión en el civismo".

En su libro "Creure en l'educació" (Edicions 62), Camps lamenta que la educación "haya perdido el norte" y recomienda un cambio de perspectiva para eliminar prejuicios y construir un modelo educativo que no se inhiba de la formación de la personalidad, según ha dicho en una entrevista con Efe.

"Tras el autoritarismo que marcó una época educativa en España, nos pensábamos que el modelo correcto era el de rechazar todo aquello, pero ahora vemos que hemos abandonado demasiadas cosas por el camino. No podemos prescindir de la autoridad y de la disciplina. Hay valores instrumentales sin los cuales no se puede educar ni enseñar nada, tanto en la escuela como en la familia", afirma Camps.

La principal responsable de la educación de los niños, la familia, es precisamente la más desconcertada, tal y como señala esta catedrática de Ética, que justifica en parte esta situación por cambios sociológicos como la incorporación masiva de la mujer al mundo del trabajo y la reducción del tiempo dedicado a los hijos.

Pese a todas estas dificultades, que se agravan en una sociedad consumista en la que prevalece la satisfacción inmediata de los deseos, asegura que "la educación no se puede convertir en un dejar hacer, en un ya iremos haciendo", por lo que es necesario actuar.

"No son ciertos mitos como el del que el niño es bueno por naturaleza y que hay que preservar su espontaneidad. Por el contrario, es necesario que aprendan a gobernar sus emociones, a controlarlas", afirma, para obtener así personas "respetuosas, responsables, con voluntad de trabajo y capaces de distinguir lo que está bien de lo que no lo está".

Lejos de querer parecer pesimista, esta profesora de filosofía moral y política de la UAB hace en su libro un llamamiento a aprovechar periodos de crisis como el actual para reaccionar, así como a abandonar "el escepticismo y el relativismo".

Para hacer frente a los déficit de la educación actual, esta experta reclama, por ejemplo, llevar a cabo "una inmersión en el civismo", al igual que la que la Generalitat de Cataluña llevó a cabo con éxito en las escuelas con el catalán para garantizar el conocimiento de este idioma.

Al igual que pasó con el catalán, cree que en este objetivo de recuperar el civismo deberían tener un papel destacado no sólo las administraciones, sino también, y en especial, los medios de comunicación.

En esta línea, considera también positivas iniciativas como la de la controvertida asignatura de Educación para la Ciudadanía porque habla sobre conceptos como la tolerancia.

De todas maneras cree que el civismo no debería ser sólo una materia escolar teórica y que deberían encontrarse maneras de que los alumnos pusieran en práctica estos conceptos con iniciativas como mezclar niños de diferentes culturas y procedencias socio-económicas.

Camps insiste también en que hay que lanzar mensajes como que el consumo no puede ser el único objetivo de la vida, que es posible pasarlo bien sin gastar dinero o que el poder adquisitivo no produce autoestima, y dar ejemplo de ello.