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Visto para sentencia el juicio contra los acusados del aparato logístico de ETA

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El juicio contra los once etarras o presuntos miembros de ETA acusados de formar parte de su aparato logístico quedó hoy visto para sentencia, que hará pública esta tarde el presidente del Tribunal de lo Criminal, Jean-Pierre Getti.

La defensa de los once acusados pidió hoy al Tribunal de lo Criminal que los juzga que no ceda al "impulso represivo" que a su juicio está tras la petición de penas de la Fiscalía.

El fiscal Christophe Teissier ha requerido penas de entre 20 y cinco años de cárcel para los once imputados, que la defensa consideró "extremadamente severas".

La pena mayor fue solicitada para el que se supone que fue el jefe del aparato logístico de ETA de septiembre de 2001 a abril de 2004, Félix Ignacio Esparza Luri, para su mano derecha, su mujer Laurence Guimon, y para Íñigo Elizegi Erbiti, que concebía los artefactos utilizados por la banda.

Las abogadas dedicaron una parte de sus alegatos a insistir en que los magistrados deben enmarcar la responsabilidad todos los delitos que se reprochan a los once acusados en el "conflicto político" que, según sus palabras, vive el País Vasco.

"La única razón de este conflicto es la falta de reconocimiento del derecho de autodeterminación", explicó Cachenaut, quien se quejó de que la Fiscalía pretenda atribuir una "responsabilidad colectiva" a los encausados por ciertos delitos por el simple hecho de formar parte de ETA.

La letrada también trató de exculpar a Esparza Luri de la acusación de extorsión de fondos, con el argumento de que los correos en los que aludía a dos cobros del llamado "impuesto revolucionario" a otros tantos empresarios eran posteriores al pago, con lo que el papel del etarra "fue de transmisión de información".

Sobre Guimon, puso el acento en que si además de la pena de 17 años que se le impuso en noviembre de 2006 por su pertenencia a ETA se le añadiera la de 20 que ha requerido el Ministerio Público, debería permanecer entre rejas 30 años, el mismo tiempo que pasan los condenados por asesinato.

Molina se centró en el caso de Claude Recart, de nacionalidad francesa, el único de los encausados que ha comparecido libre -aunque bajo control judicial- y recordó que iba a dejar la organización terrorista cuando fue capturado en Cahors en julio de 2003.