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La vitamina D elevada no protege de la fragilidad: estudio

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Por Amy Norton

Las mujeres mayores con bajosniveles de vitamina D en sangre tendrían alto riesgo dedesarrollar fragilidad, pero un nuevo estudio sugiere queaquellas con niveles más altos que los recomendados no gozaríande una protección especial.

Los autores hallaron en 6.300 adultas mayores controladasdurante 4,5 años que las que tenían niveles relativamente bajosde vitamina D en sangre (menos de 20 ng/mL) al inicio del estudioeran de alguna manera más propensas a desarrollar fragilidad queaquellas con altos niveles en sangre.

Pero no determinaron pruebas de algún beneficio extra cuandolos niveles alcanzaban o superaban los 30 ng/mL, que algunosexpertos consideran el umbral óptimo para la salud.

"Las personas tienden a asumir que más es mejor", dijo ladoctora Kristine E. Ensrud, de la University of Minnesota y delCentro Médico de Asuntos Veteranos, en Minneapolis.

Pero en cuanto al riesgo de desarrollar fragilidad, dijo aReuters Health: "No hallamos pruebas de que ese 'nivel mágico' devitamina D fuera protector".

Los resultados surgen luego de un informe muy esperado delInstituto de Medicina (IOM, por sus siglas en ingles) sobre lavitamina D.

En noviembre, el IOM elevó el consumo recomendado de lavitamina para niños y adultos, pero aclaró que la poblaciónpromedio de Estados Unidos y Canadá tiene los niveles de vitaminaD en sangre en o por encima de 20 ng/mL (o 50 nanomoles por litroen Canadá).

Y ese nivel, según el IOM, es el adecuado para mantener unabuena salud ósea.

La vitamina D ayuda al organismo a utilizar el calcio paraformar hueso. El informe halló pruebas insuficientes de que lavitamina D, cualquiera sea su nivel, provoque beneficios más alláde mantener los huesos fuertes.

Ensrud dijo que sus resultados, publicados en Journal ofClinical Endocrinology & Metabolism, coinciden con lasconclusiones del IOM.

Para comprobar si los bajos niveles de vitamina D elevaban elriesgo de desarrollar fragilidad en las mujeres, el equipo deEnsrud siguió en a 6.307 mayores de 69 años durante 4,5 años.

Los autores hallaron que al inicio del estudio, lasparticipantes con niveles relativamente bajos (menos de 20 ng/mL)o altos (por encima de 30 ng/mL) de la vitamina eran de algunamanera más propensas que aquellas con niveles moderados (20-29,9ng/mL) a tener fragilidad, es decir, limitaciones como debilidadmuscular o andar más lento.

Pero cuando el equipo analizó el riesgo que tenían lasmujeres de desarrollar esa fragilidad en el tiempo, sólo pudorelacionar el aumento del riesgo con la deficiencia de vitamina Den sangre.

El 16 por ciento de las más de 4.500 mujeres que habíancomenzado el estudio con buena condición física se volvió frágily casi el 10 por ciento murió durante el seguimiento.

El riesgo de sufrir ambas consecuencias fue un 21 por cientosuperior en las participantes con niveles iniciales de vitamina Dpor debajo de 20 ng/mL, comparadas con el grupo con nivelesmoderados en sangre.

En las mujeres que ingresaron al estudio con más de 30 ng/mLno se modificó el riesgo de desarrollar fragilidad en el tiempo,comparadas con el grupo con niveles moderados de la vitamina.

Esto, dijo Ensrud, "confirma" que la relación entre losniveles altos de vitamina D en sangre y la fragilidad al iniciodel estudio no es un efecto real.

Es posible, quizás, que algunas mujeres con niveles altos devitamina D consideradas frágiles al inicio del estudio yaestuvieran reforzando su consumo de la vitamina.

Por ahora, señaló, los mejor para las adultas mayores, ytodos los demás, es cumplir las recomendaciones del IOM: 800 UIpor día para los mayores de 70 años y 600 UI diarias para elresto con más de 12 meses de edad.

La vitamina D se produce en la piel con la exposición a laluz solar y está presente también de manera natural en algunosalimentos, además de estar agregada artificialmente a otrosproductos, como la leche.

FUENTE: Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism,diciembre del 2010