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El viudo de Bhutto sucede a Musharraf como presidente de Pakistán

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El viudo de la asesinada Benazir Bhutto, Asif Alí Zardari, consiguió hoy auparse a la Presidencia de Pakistán y suceder a Pervez Musharraf al imponerse con una clara mayoría en una votación parlamentaria.

Una fuente de la Comisión Electoral informó a Efe de que el líder del gobernante Partido Popular (PPP) obtuvo 482 votos de los 702 en juego, aunque los resultados aún tienen que ser revisados para hacerse oficiales.

Se quedó lejos de la victoria el candidato de la Liga-N del ex primer ministro Nawaz Sharif, el ex jefe del Supremo Saiduzamán Sidiqui, con 153 votos, frente a los 45 del tercer candidato en liza, Mushahid Husain, senador de la Liga-Q, formación que daba apoyo al régimen de Musharraf.

Varios diputados e invitados entonaron cánticos de "Viva Bhutto" en el Parlamento nacional cuando se supo que Zardari había conseguido el número de votos necesarios para alzarse con la victoria.

"Es fantástico para las fuerzas democráticas. Cualquier persona que cree en la democracia piensa que es un día histórico", mantuvo el ministro de Energía, Raja Pervez Ashraf (PPP).

"El resultado es correcto y se tiene que respetar, pero me defrauda que la gente sólo haya votado en la línea del partido al que pertenece. Zardari tiene que asumir una gran responsabilidad ahora. El tiempo dirá si sus políticas son acertadas", dijo a Efe el candidato de la Liga-N.

Zardari hizo valer así el peso de su partido y de otras formaciones minoritarias en las asambleas nacionales y regionales, constituidas tras las elecciones del 18 de febrero, que estuvieron marcadas por la muerte de su mujer tras un mitin en Rawalpindi el 27 de diciembre de 2007.

Aunque los 1.170 legisladores nacionales y regionales fueron llamados hoy a las urnas, el valor del voto de los diputados de las cámaras provinciales más grandes se pondera, de forma que los resultados se calculan sobre un total de 702 votos.

Musharraf, que salió reelegido como presidente en octubre de 2007, se vio forzado a dimitir el pasado 18 de agosto tras casi nueve años en el poder para evitar que la coalición gubernamental iniciase un proceso parlamentario de destitución contra él.

El viudo de Bhutto se había comprometido a rehabilitar "inmediatamente" después de su abandono a los jueces destituidos por Musharraf durante la declaración del estado de excepción en noviembre de 2007.

Pretendía así complacer a la Liga-N, que apostó desde el principio por una restauración completa e inmediata de los jueces, pero la formación de Sharif abandonó el Ejecutivo después de que Zardari señalara que los acuerdos con sus socios "no son sagrados como el Corán".

El regente de la dinastía Bhutto se postuló entonces a la Presidencia y ha mantenido en los últimos días que recortará los poderes que implican su cargo.

"Zardari quiere hacer un equilibrio de poderes. El Parlamento debe decidir si los poderes presidenciales para disolver las cámaras y cesar al Gobierno deben ser suprimidos", matizó hoy a Efe una diputada del PPP, Farzana Raja.

"Zardari hereda una Presidencia con los poderes que tenía Musharraf y esto es un motivo de preocupación. Eliminar estos poderes debería ser su primera tarea ahora", exhortó el portavoz del partido de Sharif, Sidiq Faruq, en declaraciones a Efe.

Nacido el 21 de junio de 1956 en una familia de terratenientes de la provincia suroriental de Sindh, Zardari asumió las riendas del PPP tras la muerte de su esposa, aunque nominalmente el líder del partido es el hijo de Benazir, el joven Bilawal, que se encuentra en Oxford terminando sus estudios.

El viudo de Bhutto, que contará con un Gobierno afín encabezado por su propio partido, tendrá que hacer frente a la espinosa rehabilitación de los jueces, la preocupante situación económica que sufre el país y la lucha contra los integristas islámicos.

Mientras los legisladores votaban hoy, al menos 20 personas murieron, entre ellas seis agentes, por la explosión de un coche bomba contra un puesto policial en las afueras de la ciudad norteña de Peshawar.

El movimiento que aglutina a los talibanes paquistaníes, que ha perpetrado varios atentados en las últimas semanas, reivindicó el ataque.