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Vonn comienza a ser figura en Vancouver

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La estadounidense Lindsey Vonn superó una dolorosa lesión y el peso de las expectativas para ganar el descenso femenino de esquí alpino y captar el miércoles el centro de la atención en los Juegos Olímpicos de Invierno de Vancouver.

El triunfo de Vonn sumado a la medalla de oro lograda por Shani Davis en los 1000 metros y el debut del snowboardista Shaun White, ambos también estadounidenses, mejoró de inmediato los ánimos en unos Juegos donde las críticas han ido en aumento.

Vonn se convirtió en la primera estadounidense en ganar el evento de mujeres con una presentación perfecta en las montañas canadienses.

La deportista había llegado a Vancouver hace apenas una semana quejándose de una "lesión muy dolorosa" en la canilla, la que puso en peligro su participación en el evento.

Por su parte, Davis logró el oro en la prueba de patinaje en velocidad y se convirtió en el primer atleta en la historia en revalidar su medalla de oro olímpica en la prueba de 1000 metros, tras su triunfo en Turín 2006.

Esta también fue una jornada de alivio para Noruega y Rusia, tradicionales potencias en estos Juegos, que finalmente abrieron su cuenta en el medallero de oro en el quinto día de competición.

Sin embargo, Vonn captó la mayor atención y está empezando a validar su condición de favorita, que ha hecho que algunos pronostiquen que este evento podría ser recordado como los Juegos de "Vonn-couver".

La atleta de 25 años descendió por una montaña de Whistler en un minuto y 44,19 segundos para ganar su primera medalla olímpica después de dos intentos fallidos anteriores, dejándose caer en la nieve tras cruzar la línea de meta.

"Yo sabía lo que tenía que hacer (...) Tenía que atacar y lo hice. Es impresionante, es todo lo que quería", dijo Vonn.

Julia Mancuso, compañera de Vonn en el equipo estadounidense y ganadora de la medalla del oro olímpico en el slalom gigante en 2006, logró la medalla de plata, más de medio segundo detrás de Vonn.

La austriaca Elisabeth Goergl ganó el bronce, 46 años después de que su madre Traudl Hecher terminara tercera en el mismo evento en Innsbruck.