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Vuelve la tensión a Bolivia con la detención del prefecto de Pando y EE.UU. se muestra preocupado

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La situación en Bolivia volvió hoy a tensarse con la detención de un prefecto (gobernador) opositor, mientras los países de Unasur se congratulaban del resultado de la cumbre celebrada en Santiago y EE.UU. daba muestras de preocupación.

El diálogo entre el Gobierno y los prefectos de regiones autonomistas para hallar una salida a la crisis política quedó interrumpido al conocerse la detención de Leopoldo Fernández, prefecto de Pando, acusado de "genocidio" como presunto instigador de un violento enfrentamiento entre civiles, que dejó al menos 15 muertos y un centenar de desaparecidos el pasado 11 de septiembre.

El representante de los prefectos autonomistas, el tarijeño Mario Cossío, que desde el pasado sábado trata con el vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera, de consensuar un documento de preacuerdo que siente las bases para una negociación, abandonó el Palacio de Gobierno tras conocer la detención de Fernández.

Antes de viajar a Santa Cruz Cossío afirmó que el "diálogo agoniza, pero aún no ha muerto".

En una intervención telefónica, en medio de una rueda de prensa del presidente venezolano, Hugo Chávez, Morales afirmó que el caso de Fernández "es muy grave" y opinó que "no se puede perdonar a gente que masacra al pueblo".

El presidente boliviano, que señaló que los disturbios de los últimos días han dejado "25 acribillados", acusó al prefecto de Pando y al ex presidente Jorge Quiroga, dirigente de la alianza opositora Podemos, de "organizar" el grupo paramilitar Fuerzas Expedicionarias, que ya desde 2002 ha desatado acciones violentas.

"Están acostumbrados a utilizar la violencia" y "ahora" se valen de "narcotraficantes, paramilitares y sicarios" que operan en la frontera con Brasil, añadió.

Morales también afirmó que en la reunión de presidentes de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) celebrada ayer en Santiago de Chile acordó con el presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, una "acción conjunta" contra esos grupos armados.

El presidente se manifestó contento porque hoy, cuarto día en que Pando está bajo estado de sitio, no se ha reportado "ningún conflicto, ni disparos de arma de fuego, ni gas lacrimógeno".

No obstante, el Departamento de Estado de EE.UU. aconsejó hoy a sus ciudadanos que no viajen a Bolivia y a los que ya están allí que abandonen el país, para lo cual ha habilitado dos vuelos especiales que saldrán mañana desde La Paz a Lima.

"Quien decida permanecer debe estar vigilante, estar atento a las noticias de los medios y tomar las medidas de seguridad que consideren", dijo el Gobierno de EE.UU.

El personal no esencial de la embajada y el consulado de EE.UU. ha sido también autorizado a abandonar el país.

Entre tanto, los participantes en la cumbre extraordinaria de Unasur dieron hoy sus puntos de vista sobre el resultado.

"El Sur ha comenzado a existir (...), estamos en una prueba y estamos a la altura", afirmó Hugo Chávez, quien, según el canciller chileno, Alejandro Foxley, trató sin éxito de introducir en el documento final una condena a EE.UU. por una supuesta intromisión en los asuntos de Bolivia.

Chávez señaló en una rueda de prensa que el ex presidente cubano Fidel Castro le envió una carta en la que dice: "Sin la lucha de ustedes no se habría producido tal éxito o cuando más un suave remedio post mortem".

El ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Celso Amorim, destacó que la cumbre de Santiago dejó un mensaje claro: "Que se acaben las acciones ilegales de violencia y ocupaciones de edificios públicos, y se eviten masacres como la de Pando".

Amorim subrayó también que "es necesario que se reactive el diálogo (entre el Gobierno y la oposición boliviana), porque esa es la mejor manera que existe para que se alcance un entendimiento".

Los líderes de los 12 países que integran Unasur aprobaron por unanimidad una declaración de nueve puntos en la que respaldaron al gobierno constitucional de Bolivia y advirtieron de que la comunidad suramericana no tolerará intento alguno de golpe de Estado.

También llamaron a todos los sectores involucrados en la crisis a que tomen las medidas necesarias para que cesen de inmediato todas las acciones de violencia, intimidación o desacato a la institucionalidad democrática y al orden jurídico establecido.

Para la vicepresidenta del capítulo boliviano en el Parlamento Andino (PA), diputada Sandra Yáñez, "el gran problema que se está viviendo en Bolivia es la legalidad versus la legitimidad".

La diputada, del movimiento derechista Poder Democrático y Social (Podemos), dijo a Efe en Bogotá: "Si hablamos de legitimidad del proceso constituyente, que es lo que dice la gente del Movimiento al Socialismo (MAS, de Morales), no podemos quitarle la legitimidad al movimiento autonomista".