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Xavier Bosch teje una trama de intriga y corrupción con Barcelona de fondo

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El escritor Xavier Bosch teje en "Se sabrà tot" (Todo se sabrá) la historia de Dani Santana, un director de periódico, al que utiliza como filtro para mostrar las tortuosas relaciones entre la política, el periodismo y el poder económico con Barcelona como trasfondo.

Dani Santana, el protagonista de "Se sabrà tot" (Proa), es director del periódico "Crònica", del que se ve obligado a dimitir a causa de su profundo desacuerdo con el editor, que le hace constatar "la perversidad de las relaciones entre el poder económico y político", ha manifestado el ganador del Premio Sant Jordi 2009 en una entrevista con EFE.

Bosch, que a su vez dimitió de su cargo como director del periódico "Avui" al cabo de un año de ejercerlo, ha reconocido que, como al protagonista, el cargo le duró "unos zapatos", pero ha remarcado que aquí acaban las similitudes: "Santana dimite porque su periódico se convierte en la noticia, que es una de las peores cosas que le puede pasar a un medio".

Con su nombramiento como director del tercer periódico de Barcelona, el protagonista Santana se encuentra con la difícil tarea de mantener el equilibrio entre las presiones de los anunciantes y la obligación ética de informar sobre los hechos.

Su tarea se vuelve más y más ardua a medida que Dani Santana se ve inmerso en una complicada red de corruptelas políticas, influencias económicas y la amenaza de un atentado islamista en Barcelona.

Justamente la ciudad de Barcelona se erige en "Se sabrà tot" como uno de los grandes temas, siempre presente a la vez que cambiante, y como un auténtico personaje que interactúa con soltura con los demás.

La de Bosch es una Barcelona con ecos de novela negra donde las prostitutas del Raval ya no son bregadas matronas sino veinteañeras nigerianas que trabajan junto a los 'lateros' de la Rambla, mientras en la calle Urgell los jugadores del Barça aparcan sus coches en segunda fila para comer en el restaurante de moda.

A pesar de todo, Xavier Bosch se ha declarado "un enamorado de Barcelona", a lo que ha añadido que no le gusta el cariz que ha tomado la ciudad en los últimos años: "No me gusta la Rambla que tenemos, pero tampoco la degradación moral que hay de la Diagonal hacia arriba".

Bosch lanza una mirada al Raval de hoy, un Raval que conoce bien. "Mi tía -recuerda- tenía una granja en el Raval y he paseado mucho por las calles de Joaquim Costa, Ferlandina y Valldonzella".

Es en el Raval donde se sitúa la parte de la novela que tiene que ver con Al Qaeda, una de sus grandes pasiones: "Desde el 11-S, Al Qaeda, la cultura del miedo, se ha instalado en el primer mundo y los políticos se han servido de ella para manipularnos".

"Se sabrà tot" (Proa) suena a amenaza y a profecía, pero su autor lo tiene claro: "No, no se sabrá todo, pero los periodistas tenemos que perseverar para que se sepa" y ha añadido que "al final se han sabido muchas cosas: el caso Millet, la corrupción en Santa Coloma o el espionaje de los directivos del Barça".

De hecho, Bosch no puede dejar de mostrar sorpresa ante las similitudes entre su libro y la realidad: "El día que acabé de imprimir el último capítulo, los Mossos entraban en el Palau de la Música", ha recordado, "la trama del Palau demuestra que a menudo la realidad supera la ficción", ha añadido.

Tras haber trabajado en radio, prensa y televisión, el actual presentador del programa "Àgora" de TV3 mantiene su fe en la función social del periodismo y reconoce: "soy de muy buena fe, ingenuo e inocente, pero no me ha ido mal serlo durante todos estos años".

La novela de Bosch aparece doce años después del libro de cuentos "Vicis domèstics" (Vicios domésticos) y, aunque Bosch ha reconocido que tuvo la idea de escribir "Se sabrà tot" el mismo día que dimitía como director del "Avui", ha explicado que la novela surge también de "la necesidad de sacar la rabia tras la muerte de mi padre y de pasar muchas horas solo".