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"Y encima nos cobran 9.000 euros"

Varios clubes denuncian el aval que se les exige por competir en Superliga. El Espanyol acepta el veto de la Federación

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Cuando el fútbol femenino se queja del trato que reciben por parte del organismo al que están adscritos sus clubes, la Federación, no lo hace de forma gratuita. Nunca mejor dicho. Según desvela Fernando Mata, directivo del Torrejón y ex delegado del fútbol femenino en la Federación, los equipos de Superliga, la élite del balompié femenino, 'estamos obligados a depositar un aval de 9.000 euros si queremos participar'.

Según los discriminatorios estatutos federativos, sus jugadoras son tan aficionadas no profesionales como los hombres que militan en Tercera. Sin embargo, los clubes de esta división masculina se inscriben sin más. No pagan un euro.

La diferencia de criterio sorprende cuando, como es conocido, una de las más graves barreras que deben sortear los clubes femeninos es la económica. De hecho, a la hora de valorar una futura Liga Profesional es la reticencia más repetida por los responsables de las entidades consultadas.

'A medio plazo, desde luego que apoyaríamos la idea de profesionalizar el fútbol femenino. Eso sí, por más profesional que fuera, y a la espera de ver su viabilidad económica, la Real se haría un planteamiento de cantera', opina Jokin Aperribay, presidente de la Real Sociedad [actualmente sería inviable porque el club está en Ley Concursal].

Iñigo Juaristi, entrenador y coordinador general del Athletic considera que 'la Federación tendría que apostar por una competición más atractiva. De esa forma, podríamos conseguir más patrocinadores, más aficionados, más cobertura de los medios... Hasta los equipos de regional tienen más seguimiento mediático que nuestra Liga. El fútbol femenino en Estados Unidos es un claro referente. Hay que dejarse de femenino, masculino y considerar esto un deporte. La sociedad tiene una visión obsoleta. Estamos tan retrasados en algunas cosas...'.

'Si se estableciese una competición profesional el club decidiría en su momento. Pero si hay algún club con posibilidades reales de funcionar en una liga profesional ese sería el Athletic. Siempre han apostado muy fuerte por nosotros. Nos consideran un equipo más de la entidad', añade Juaristi.

Quien no tiene dudas es Jaume Martínez, coordinador de fútbol femenino del Espanyol: 'Este club se rige por las pautas de la Federación y hará lo que ellos manden. Respetamos las iniciativas privadas, pero seguiremos a la Federación. Una liga profesional en estos momentos no es viable. No se puede vivir de esto y quien lo piense se ha equivocado'.

'La Superliga es una liga semiprofesional, con deficiencias y aciertos, que se puede mejorar, pero la Federación hace esfuerzos para ello añade Martínez. En cuanto a la imposibilidad de que las mujeres sean profesionales, no es un problema de justicia: hay lo que hay'.

Carles Noguer, presidente de LEstartit, da otra visión: 'Veríamos muy bien una liga profesional, pero no estaríamos de acuerdo con que fuese sólo para los equipos que tienen representación en la Primera masculina y que a los otros, que llevamos años luchando por estar aquí, nos relegasen a Segunda'.

Jacint Borràs, directivo del Barcelona, opina que 'una liga profesional podría ser viable, pero quizá éste no sea el momento'.

Menos diplomático se muestra José Antonio Muñoz, presidente del Huelva: 'Estamos totalmente desamparados por la Federación, no tenemos ayudas. Los que intentamos que el deporte femenino progrese somos unos locos. Es totalmente de ley que las mujeres equiparen sus derechos a los de los hombres en todos los ámbitos. Si se creara una Liga Profesional harían falta recursos que ahora no tenemos'.