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Zack Snyder: "No quería hacer un filme fácil de digerir"

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Veintitrés años, tres estudios (Fox, Paramount y Warner) y tres directores (Terry Gilliam, Paul Greengrass, Darren Aranofsky) después, ya está aquí la controvertida adaptación de Watchmen. El encargado de llevar el proyecto a buen puerto ha sido Zack Snyder (Wisconsin, 1966), director de 300 (2007).

¿Cuándo leyó Watchmen por primera vez?

Cuando la publicaron como libro en 1988. Lo leí creyendo que se trataba de un cómic más, pero pronto me di cuenta de que era algo completamente inesperado, muy diferente a los cómics que había leído hasta entonces. Precisamente es eso lo que espero que experimente el público cuando vaya a ver la película. No es una novela gráfica fácil de digerir y espero que el filme tampoco lo sea.

¿Qué tenían en mente los productores cuando le ofrecieron el proyecto?

Me dieron el guión y me dijeron: 'Creemos que está basada en una novela gráfica o algo así'. Básicamente querían convertir Watchmen en una película para mayores de 13 años, en la que Búho Nocturno mataba al malo al final y, por supuesto, que pudiera convertirse en una franquicia de éxito. Y es comprensible: lo productores están para hacer dinero e invertir en proyectos que les salgan rentables, pero no estaba dispuesto a destrozar Watchmen de esa manera. Me convertí en una especie de pesado: insistía en explicarles que el filme tenía que destinarse a un público adulto, debido al contenido sexual y violento de la novela gráfica. Les intenté hacer entender que era un libro de ideas, no una simple historia que pudiera transformarse en la reina de las secuelas millonarias. Su esencia va en contra de todo eso, de los superhéroes de franquicia hollywodiense. Creo que el estudio entendió poco a poco lo que significa Watchmen, aunque yo también tuve que hacer sacrificios.

¿De qué tipo?

La película no es tan larga como me hubiera gustado. Mi versión dura más de tres horas y es un poco más loca que la que se ha estrenado. Pero era un sacrifico razonable: no puedes vender una película tan larga. La mayoría de los espectadores no irían a ver una película tan larga. Es como tirar piedras contra tu propio tejado.