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Zapatero asume las obras de la Fortaleza española de L'Aquila, con un coste de entre 30 y 40 millones

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El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, ratificó hoy que España financiará la reconstrucción de la "Fortaleza española" de L'Aquila, una obra que, según estimó, costará entre 30 y 40 millones de euros, aunque las autoridades italianas calculan 50.

"Va a ser una fuerte inversión; es una gran fortaleza, pero España va a ser solidaria con su pasado, con Italia y con L'Aquila", manifestó Zapatero a los medios de comunicación tras visitar el edificio para conocer de primera mano los daños causados por el terremoto que asoló la región el pasado 6 de abril.

El jefe del Ejecutivo español, que se encuentra en L'Aquila participando en la cumbre del G-8, recorrió parte del fuerte acompañado por el ministro italiano de Asuntos Exteriores, Franco Frattini, y por los técnicos y bomberos que se encargan de apuntalar los muros afectados por el seísmo.

La "Fortaleza española", diseñada por el ingeniero militar valenciano Luis Escrivá, forma parte de una amplia red de fortificaciones que se construyeron en el territorio dominado por la Corona española durante el siglo XVI.

Según apuntó Zapatero, la intención es que las obras comiencen lo más rápido posible y que sea un arquitecto español el encargado del proyecto de restauración, ya que en España hay expertos especializados en esta "gran obra arquitectónica".

Tras el terremoto, Zapatero ofreció su ayuda al primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, y arquitectos de los ministerios de Asuntos Exteriores y Cooperación y de Cultura ya han visitado el fuerte para evaluar los daños.

España estima que el presupuesto inicial de la obra, que Zapatero ha reconocido que hay que tomar con "cierta prudencia", se situará entre los 30 o 40 millones de euros.

Sin embargo, en los paneles informativos desplegados en el recinto en el que se celebra la cumbre del G-8, el Gobierno italiano consigna un presupuesto de 50 millones para esta reconstrucción.

Tras recorrer su interior, Zapatero consideró que el fuerte de L'Aquila es "una gran huella española".

De hecho, fue un modelo repetido en otras fortalezas que Carlos V ordenó construir en otros lugares italianos, como Barletta, Lecce y Copertino.

El terremoto de abril, en el que perdieron la vida 299 personas, causó daños en la fachada de la planta alta del cuerpo principal y provocó el hundimiento parcial de la cubierta, pero los bomberos se esfuerzan ahora en apuntalar los muros y pilares, en los que hoy se apreciaban las grietas.

La "Fortaleza española", que desde 1951 alberga el Museo Nacional del Abruzzo, se encuentra en el punto más elevado de L'Aquila, cuyo casco histórico, fuertemente afectado por el seísmo, se asemeja a una ciudad fantasma, abandonada por sus habitantes.