Público
Público

Zapatero encara su último debate en un contexto de gran descontento social

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

El último debate sobre el estado de la Nación con José Luis Rodríguez Zapatero como presidente comienza hoy en el Congreso en un momento de gran descontento social por la crisis y en el que el jefe del Ejecutivo volverá a oír la petición de un adelanto electoral por parte del líder del PP, Mariano Rajoy.

Un debate que no podrá obviar la presión que, una vez más, ejercen los mercados sobre la deuda española a la espera de que Grecia apruebe sus nuevos ajustes.

El último gran cara a cara entre Zapatero y Rajoy tiene, a priori, menos interés, porque el primero de ellos ya no será candidato en las próximas generales y porque los grupos parlamentarios no esperan mucho del Ejecutivo cuando quedan pocos meses para los comicios, haya o no adelanto electoral.

Y todo ello con el rol pasivo que tiene que adoptar el candidato socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, encargado de defender de aquí a la cita con las urnas las propuestas de futuro que haga su partido, mientras Zapatero adopta el papel de defender las decisiones ya tomadas.

El debate se inicia al mediodía con la intervención de Zapatero -que cuenta con tiempo ilimitado- en la que no se esperan grandes anuncios, como han apuntado desde Moncloa.

Zapatero volverá a defender las medidas adoptadas para afrontar la crisis, especialmente los recortes de gasto que tanto rechazo han provocado pero que están llevando, según defenderá, a la reducción del déficit.

Tras Zapatero le tocará el turno a Rajoy, que en esta ocasión juega con la ventaja de la victoria de los populares en los comicios municipales y autonómicos, y que insistirá en que el país ha ido a peor porque la crisis no se ha resuelto, con los casi cinco millones de parados que tiene España como la peor de sus consecuencias.

Zapatero acude con la idea de que lo conveniente y razonable es acabar la legislatura, una tesis que, si vuelve a defender, será replicada con contundencia por Rajoy, para quien sólo un cambio político permitirá salir de la grave situación económica.

El resto de los portavoces parlamentarios, que hablarán tras Rajoy -el orden de los grupos es de mayor a menos a excepción del PSOE, que interviene al final- esperan poco de esta cita y coinciden en que el debate de mañana será un balance de la legislatura, sobre todo de su tramo final.

La sesión se reanudará el miércoles por la mañana con los portavoces de los grupos que no hayan tenido tiempo de intervenir en esta primera jornada.

Para el jueves está previsto el debate de las propuestas de resolución, con las iniciativas que los grupos pedirán acometer al Gobierno, aunque los portavoces creen que en esta ocasión tendrán, sobre todo, un valor simbólico, por lo poco que queda de legislatura.